• Impar, Galicia y Portugal se dan la mano en el corazón de Pontevedra

    Impar, Galicia y Portugal se dan la mano en el corazón de Pontevedra

    Con una dilatada experiencia en el mundo de la cocina, el chef portugués Carlos Augusto llegó a Pontevedra para quedarse. Enamorado de la ciudad y de sus gentes, Augusto abrió hace unos meses las puertas de Impar, un acogedor restaurante en el que la sapiencia de la gastronomía lusa encaja a la perfección con la gallega. “Mi intención es ofrecer comida tradicional con inputs de alta cocina y con unos precios ajustados. En Galicia y Portugal se utilizan casi siempre los mismos ingredientes, pero la manera de cocinarlos es distinta. Lo que busco es una explosión de sabores y conquistar a las personas por la comida”, apunta el chef. Impar llega a la capital del Lérez con una carta única basada en productos de calidad. Así, en ella podemos encontrar Pescaditos de la Huerta con Alioli, Pulpo a la Portuguesa, Rabo de Toro con puré de patata trufado, Secretos de Cerdo Ibérico y, como no podía ser de otra forma, el rey de los pescados portugueses: el bacalao. Elaborado de diversas formas, lo podemos degustar á bras o con natas. Para maridar sus platos, el chef propone una cuidada selección de vinos portugueses y nacionales. El toque dulce a la mesa lo pone un suculento Brownie de chocolate y nuez y un Flan de queso. Cabe destacar que Impar ofrece opciones vegetarianas y dispone también de una terraza con vistas al casco histórico pontevedrés.

     

  • Indómito, producto y cocina de mercado

    Indómito, producto y cocina de mercado

    Foto: Luis Polo

    La zona nueva de Santiago de Compostela ha recuperado presencia gastronómica gracias a la reciente apertura de Indómito, el nuevo y primer proyecto de Martín Vázquez (otrora jefe de cocina de Casa Marcelo). Apuntando en la diana hacia una cocina fundamentada en productos de mercado donde lo prioritario y esencial está dado por la alta calidad del género, el cocinero (y un equipo integrado por media docena de jóvenes profesionales) presenta una carta con poco más de una veintena de platos donde sobresale la singularidad de elaboraciones sencillas, sin rebuscamientos, pero potentes en sabor. Este bistró, donde cobra protagonismo lo mejor de la variada despensa gallega, apuesta por métodos de cocción muy precisos apoyándose en salsas muy cuidadas; platos donde -según el chef- buscan afianzar la cercanía con el comensal porque “son muy de mojar y nos gusta que así sea”, reconoce el chef. Ensalada de remolacha y jurel, Sopa de almejas o Fricase de mollejas son algunas de las elaboraciones que nos recomienda el cocinero. De postre destaca el Meloso de chocolate con vainilla o una Sorpresa de turrón con limón; y de la carta de vinos resalta la presencia de vinos gallegos de nuevo cuño y algunos internacionales como los franceses provenientes de la Alsacia o el Ródano.

  • Taberna The Corral, cocina tradicional con inquietudes

    Taberna The Corral, cocina tradicional con inquietudes

    A un paso de la A6 y la A8, en Begonte, encontramos uno de esos locales que merecen un pequeño desvío, y más ahora que ha sido objeto de una importante mejora tanto en la ambientación como en su oferta gastronómica. En un entorno donde pudiera parecer arriesgado introducir cambios, el inquieto José Ángel Corral –chef y propietario– ha personalizado todavía más su restaurante buscando diferenciarse. Todo ello practicando una cocina tradicional “con inquietudes” -como él la define- en la que van apareciendo nuevos sabores y texturas, aunque sin brusquedades. “A veces, el cliente no se acerca a este tipo de cocina por el precio o por desconocimiento. Yo quiero popularizarla e ir introduciendo cosas nuevas, en principio en los acompañamientos, para que la gente les vaya perdiendo el miedo”, detalla el chef. Guiños a la cocina asiática, técnicas que permiten jugar con la cremosidad o el crujiente de los platos… pero sin subir el ticket medio. Esto se refleja en un tratamiento tradicional del producto principal, al que se suman guarniciones marcadas por la estacionalidad. “Sigo manteniendo la cocina de mi madre con platos como la lengua de ternera estofada, la oreja o los liscos, pero añadimos cocina de mercado. Por ejemplo, un rodaballo con endivia; un solomillo a baja temperatura que marcamos a la parrilla con un roux de mantequilla, Pedro Ximénez y frutos; un calamar a la parrilla al que añadimos un caldo dashi y un aire de lima y limón… Es decir, mantenemos el respeto al producto, cocinado de manera tradicional, pero jugando con acompañamientos que cambiarán según el mercado”, explica Corral. Su formación en café y coctelería, además de reflejarse en su carta de cócteles de autor, se traslada a la propuesta dulce con ejemplos como una Piña colada en versión postre. Y como profesional inquieto que es, ya está pensando en organizar algún evento benéfico que ayude, de paso, a impulsar la cocina del interior de Galicia “porque tenemos un producto muy bueno”, proclama.

     

     

  • Buenos desayunos y mejor descanso en el Hotel Boutique Vilavella

    Buenos desayunos y mejor descanso en el Hotel Boutique Vilavella

    Tres hermanas (María, Sara y Adriana Domínguez) llevan las riendas del nuevo establecimiento hotelero de O Grove, el Hotel Boutique Vilavella. Este proyecto familiar abrió sus puertas en julio y no ha dejado de cosechar éxitos desde entonces. Así, este flamante complejo dispone de 14 habitaciones -una de ellas adaptada a personas con movilidad reducida- cuya decoración está inspirada en lo que tienen cerca, el mar. Además, cada una de ellas lleva el nombre de una playa de O Grove, un detalle que marida a la perfección con la filosofía del hotel: un turismo ‘slow’ donde prima la cercanía con el cliente. Otro de los puntos fuertes de Vilavella son los desayunos que ofrecen. “Los trabajamos a la carta y es lo que a la gente le gusta. Tenemos bebidas calientes y frías; diferentes tostadas como la de pan tumaca; bowl de yogur o huevos revueltos. Hacemos todo al momento, evitando el desperdicio alimentario”, afirma María. Por otro lado, Vilavella  cuenta también con una taberna -denominada Canta Claro- en la que tanto huéspedes como turistas o nativos  encuentran una propuesta gastronómica basada en la cocina tradicional. “Hay embutidos, marisco, elaboraciones típicas de la zona como la richada o los huevos con pan de maíz y chorizo”, señala Domínguez. En cuanto a los vinos, aunque hay de varias denominaciones de origen, destacan los provenientes de la DO Rías Baixas. Para poner el toque dulce a la mesa, proponen queso con membrillo o arroz con leche.

     

     

  • Terraza Santeiro’s, fusión en la comida y el ambiente

    Terraza Santeiro’s, fusión en la comida y el ambiente

    Foto: Luis Polo

    Tino Freijo y Jacobo Santeiro, veteranos hosteleros de Lugo, regentan Terraza Santeiro’s, un establecimiento que tiene en su ubicación y su cocina sus dos principales atractivos. La primera, porque el local, situado a escasos metros del Miño y en un barrio recientemente peatonalizado –por el que pasa el Camino de Santiago– goza de una envidiable terraza donde el disfrute está asegurado. A pie de calle, unas veinte mesas invitan a tomarse algo disfrutando de un espacio natural y con escasa presencia de coches; pero, además, en la planta superior, el local dispone de otra terraza semi-cubierta donde tomarse un cóctel escuchando buena música es un plan perfecto. La carta de cócteles es amplia, con los clásicos que no pueden faltar pero también con algunas recetas propias, también aplicadas al vermut. Precisamente, a esa hora abre el local y va desplegando toda su oferta hasta las 00.00 horas, cuando echa el cierre. “Decidimos no abrir más allá de esa hora, por un lado, porque no disponemos de personal suficiente pero, además, porque no queremos entorpecer demasiado la vida del barrio”, explica Tino Freijo. Pero si la ubicación del local es ideal, la combinación con una gastronomía “de autor” como la que propone Santeiro’s acaba de redondear la propuesta. “Queremos que la comida sea la principal atracción del establecimiento, con una carta diseñada para compartir que refleja la personalidad de Jacobo”, explica Freijo. Y si tuviéramos que definirla, podríamos hablar de una fusión de platos típicos gallegos con toques cosmopolitas y de otros países, desde Sudamérica a Asia. De la carta de otoño destacamos, por ejemplo, la Merluza del Pincho de Celeiro con caldeirada coreana y grelos, el Ramen Santeiro’s (con caldo de jamón, huevo curado en soja, panceta crujiente, shiitake, repollo y noodles de arroz) y las Fabas de Lourenzá, codorniz a la brasa y gremolata (majado de perejil, ajo y limón).

  • Terra, cocina gallega con producto de mercado

    Terra, cocina gallega con producto de mercado

    Foto: Rafa Sabugueiro

    En un lugar privilegiado del casco antiguo pontevedrés, la Praza da Pedreira, acaba de abrir sus puertas Terra, un espacio más que propicio para esa costumbre que ya se ha convertido en un hábito, el ‘terraceo’, que en este caso no se suspende por lluvia ya que sus veinte mesas están bajo unos soportales que hacen del otoño una época también propicia para disfrutar al aire libre. Antonio Biempica y Daniel Pedrosa son los hacedores de este local que comenzaron a pergeñar hace un año y que pretende convertirse “sencillamente” en un lugar para saborear buen producto a partir de una cocina sencilla, permanente y con gusto a Galicia como el pulpo, los calamares, mejillones o una tosta de lacón con queso San Simón da Costa. Pero esta Terra, que además ofrece un apartado de ensaladas interesantes y otros platos para compartir como las croquetas caseras, las patatas a dos salsas o elaboraciones un punto más picantes como la Croca a la pimienta o al queso azul, cuenta con una ventaja indudable. “Tenemos la suerte de estar a 100 metros del mercado por lo cual la calidad, el kilómetro cero y el producto fresco son las notas fundamentales de Terra; y si a esta ventaja sumamos una cocina abierta (literalmente ya que el local abre a las 9.00 y cierra a medianoche), con sabor y acento gallego y a un precio razonable creo que hemos dado con la tecla”, razona Antonio Biempica. En cuanto a la carta dulce -como la de platos- es corta, pero de elaboraciones propias. Su carta de vinos tiene referencias de todas las D.O. gallegas, con el añadido de un par de marcas de Rioja, Ribera del Duero, Toro y alguna otra referencia poco conocida pero que sorprenderá gratamente al visitante. Pero el establecimiento, además de la propuesta gastronómica, también apuesta por los vermús de mediodía, o el ‘tardeo’ entre amigos cerveza en mano. “Lo que buscamos en definitiva es contagiar más vida a esta zona de Pontevedra y que el vecino o el peregrino que pasa por nuestra puerta sea nuestro mejor embajador”, finaliza Biempica.

  • Simpar, alta gastronomía para todos los públicos

    Simpar, alta gastronomía para todos los públicos

    Foto: Luis Polo

    Simpar abrió sus puertas en agosto, pero la idea nació tiempo atrás, a raíz del cierre de Auga e Sal, donde Axel Smyth se dio a conocer al gran público tras conseguir el local una estrella Michelin. “El cierre –confiesa el chef– fue un punto de inflexión que nos dio pie a desarrollar nuestro proyecto propio”. Pero que nadie se lleve a engaño, porque Simpar (como su propio nombre indica) tiene identidad propia. “Buscamos una alta gastronomía pero cercana al cliente, que la gente venga a disfrutar y todo el mundo se sienta cómodo. Queremos que vivan una gran experiencia, que haya una alta calidad, pero que sea distendida, con un trato cercano en la relación con el cliente”. Es decir, huir del encorsetamiento de anteriores etapas donde todo estaba “más estructurado y medido”, detalla Smyth, al que le gusta hablar de “alta gastronomía para todos los públicos”. Para ello, el restaurante dispone de carta, pero también de una opción (denominada Simpar) que sin ser un menú degustación, sí que tiene cierta estructura cerrada, con diez pases que se eligen al momento. La cocina de Simpar es perfectamente reconocible. “Nos gusta mucho jugar con platos tradicionales y darles una vuelta, llevarlos a un alto nivel. Que el producto sea el rey y, a partir de ahí, aplicarles las mejores técnicas para extraer sus máximas cualidades”, detalla el chef. El Pescado a la gallega -que acompaña a Axel Smyth desde sus etapas anteriores- es un buen ejemplo de ello, con técnicas aplicadas a cada uno de los elementos: desde el propio pescado a la patata o la ajada. También sorprenden los Callos, otro plato tradicional que en Simpar elevan a la excelencia con una elaboración que se prolonga durante tres días. Para definir la carta de vinos que acompaña esta cocina, Smyth se asesoró con la sumiller Marta Costas (con la que trabajó en Auga e Sal). Y al igual que en la cocina, Galicia es quien nutre la bodega “por lógica y por identidad”, afirma el chef.

  • Un local de brasa para compartir, con sabores auténticos y productos de proximidad

    Un local de brasa para compartir, con sabores auténticos y productos de proximidad

    Foto: Marta Valverde

    A finales de septiembre abrió sus puertas mirando al mar del Orzán coruñés Berek.et (bereket= abundancia; et=carne); un nuevo establecimiento que cuenta en cocina con el chef Felipe Bustos y con Chelo Lago capitaneando una sala con capacidad para 70 comensales, para un equipo total de doce profesionales. Berek.et maneja un concepto basado en una restauración sencilla en cuanto a las elaboraciones, de sabores auténticos, productos de proximidad y el detalle de un menaje con origen en la artesanía gallega. Todo ello dentro de un cuidado equilibrio con una decoración sin artificios. El proyecto se apoya en un visitante al que le apetezca estar, compartir, tejer conversaciones, y para ello se ha diseñado un espacio y un ambiente que realmente es el que querríamos encontrar cuando pensamos en estar cómodos, comiendo entre amigos y con una copa de buen vino. En cuanto a los productos, es de destacar que las carnes las suministra desde Galicia la firma MeerMeat, la distribuidora que provee a gran parte de la alta hostelería de toda Europa. En Berek.et valoran lo auténtico, de ahí la apuesta comprometida con los proveedores locales y la búsqueda incansable de esos productos singulares que sólo se producen en la cercanía. Así, se puede mencionar al herrero artesano Jorge Eiroa, que ha forjado los cuchillos picadores; o al ceramista Alberto Lista, de Buño, de cuyo torno ha salido buena parte de la vajilla. Platos que ofrecen los tomates de Lúa de Dexo, productores empeñados en recuperar variedades antiguas, casi perdidas; plantas que producen pocos kilos a cambio de un sabor inigualable. Y para completar la propuesta, el local cuenta con vinos de las principales D.O. además de otras producciones menos conocidas y de autor.

  • O Xandoneto, un espacio para disfrutar de los buenos vinos de O Condado

    O Xandoneto, un espacio para disfrutar de los buenos vinos de O Condado

    O Xandoneto abrió sus puertas aprovechando la época de la caza y la inminente de la lamprea, un plato excelso en As Neves, lugar donde este nuevo establecimiento propone una experiencia distinta para los que gustan de los buenos vinos de O Condado maridados con bocados a base de productos de la comarca. El local surge a partir de un viejo sueño romántico de su propietario, Víctor Manuel Castro (dueño del reconocido restaurante O Frenazo en esta misma localidad) quien decidió materializar su gusto por los viajes y los buenos vinos. Lo primero, a partir del constante ir y venir de los gallegos que partieron de esta tierra y que regresan ávidos de vivencias del terruño, y esto se marida con los vinos blancos de la D.O. Rías Baixas que se elaboran es este territorio. Faltaba un lugar donde además tuviera cabida un tinte cultural, algo que el inquieto Víctor Manuel también ha tenido en cuenta para “vestir” aún mejor a O Xandoneto. El establecimiento que ya de por sí resulta atractivo en su ambientación, mobiliario y diseño interior (donde la madera, la piedra y los colores cobran protagonismo entre singulares esculturas), tiene el objetivo de ofrecer un buen vermú gallego antes del almuerzo o un buen whisky o licor como final del mismo. Entre ambos, la posibilidad de disfrutar de un espacio diferente con buena música y con una carta donde no faltan los vinos franceses, italianos y algún otro extranjero; todo ello acompañado de los buenos jamones y quesos de esta tierra y un surtido de pinchos y conservas gourmet. Además, O Xandoneto prevé ser referencia de vinos distintos, poco conocidos, que serán la propuesta diferenciada de cada mes. La última iniciativa (hasta ahora) que prevén en este espacio es la de realizar un estudio de la gastronomía representativa de esta comarca, así como la de los vecinos de Portugal, y a partir de ahí ofrecer un tapeo mixto y diferente a lo que se ofrece habitualmente en la zona, recuperando así elaboraciones tradicionales que incluso están olvidadas del recetario gastronómico de Portugal y Galicia.

     

  • Marín suma cuatro cabañas que abrazan la montaña y miran al mar

    Marín suma cuatro cabañas que abrazan la montaña y miran al mar

    Para desconectar del día a día no hace falta irse muy lejos y prueba de ello son las Cabañas de Xarás, el nuevo proyecto hotelero de Silvia Portela, afincado en Marín. “Tenemos cuatro cabañas -Margarida, Mimosa, Chuchamel y Néboda- que son únicas y muy acogedoras, son como apartamentos”, explica su propietaria. Inspiradas en el modelo nórdico, las cabañas están construidas en madera tanto por fuera como por dentro, camuflándose a la perfección en el bosque en el que se encuentran. Estos oasis de paz, de 50 m², cuentan con todas las comodidades: una cama de matrimonio, una cocina bien equipada, un baño con bañera, un acogedor salón y una magnífica terraza presidida por un jacuzzi. Como curiosidad, todas ellas abrazan un árbol, lo que ayuda a que la capacidad de insonorización sea mayor. Pero Portela no se queda aquí y quiere ofrecer mucho más por lo que irá incorporando elementos que embellecerán aún más el entorno. “Queremos hacer una zona común, una piscina tipo alberca y una barbacoa, siguiendo el estilo americano”, sentencia la propietaria. Un paraje incomparable en el que dejarse llevar en la mejor compañía.

  • Gaio, de Galicia y su producto a las cocinas del mundo

    Gaio, de Galicia y su producto a las cocinas del mundo

    Foto: Luis Polo

    Compostela da muestras de dinamismo gastronómico, que se refleja en la apertura de locales con personalidad propia, que buscan no sólo ocupar un hueco sino liderarlo. Tal es el caso de Gaio, un lugar al que uno va a divertirse comiendo, porque ésa es la propuesta de la que parte su equipo de dirección y cocina, con el chef peruano Andrés Medina a la cabeza de un grupo de profesionales “sin el que el restaurante no sería posible”, recalca. “Nos gusta jugar y nos gusta que la gente interactúe con el plato, coma con las manos y moje pan”, destaca el chef. Pensado a partir del producto gallego fusionado con cocinas del mundo –sobre todo asiática y peruana– Gaio tiene una propuesta “con un punto de chispa, de sabores muy marcados, con presencia de ácidos, de picantes… contrastes que nos gustan a nosotros y que cada vez se aceptan más”, detalla Medina. Los pescados y mariscos son predominantes por el origen del chef, pero también las verduras tienen presencia, con gran aceptación por parte del público. “Galicia, en ese sentido, da mucho porque tiene un producto top, tanto en el mar como en la tierra y qué mejor que aprovecharlo y darle un nuevo punto de vista, de cocción y de técnicas”, explica. Aunque llevan pocos meses abiertos, hay platos que ya son “bandera” del establecimiento, como el Tiradito, la Cebolleta al kamado con romesco de ají panca y avellanas garrapiñadas o la Sopa de remolacha con berberechos. Un aspecto que destacan desde el restaurante es que el cliente de Gaio se deja aconsejar “y aunque no tenemos menú degustación como tal, en función de los gustos de los comensales les hacemos un menú al momento… y salen muy contentos”, recalca Marcos Fernández, uno de los socios del establecimiento. Para acompañar, el local apuesta por vinos ligeros y afrutados que maridan a la perfección con la cocina que propone (mayoritariamente gallegos) mientras que a los postres se imponen los cítricos y aromáticos. La Chicha Morada –un sorbete a partir de una bebida típica peruana– o el Superflan de oveja apuntan a convertirse en clásicos. 

     

  • De Boanerges al cielo… gastronómico

    De Boanerges al cielo… gastronómico

    Ceo da Boca. Así se llama el restaurante de la planta superior del Mercado Boanerges, en Santiago de Compostela, que vuelve a abrir con una nueva propuesta y con el coruñés Pablo Pizarro como chef ejecutivo. La intención es practicar una cocina gustosa, con una carta para compartir donde predomine el producto de temporada y de cercanía, y un menú degustación con seis platos salados y uno dulce a un precio ajustado. Y es que la idea de Ceo da Boca es no romper demasiado con la línea del propio Mercado, aunque sí ofrecer más comodidad, atención y privacidad. Ceo da Boca abre los jueves por la noche, los viernes y sábados mediodía y noche, y los domingos al mediodía; y dado el éxito cosechado este año, en 2023 continuará celebrando sus conocidos ‘A 4 Manos’ por donde han pasado chefs nacionales e internacionales de la talla de Juanjo López (La Tasquita de Enfrente), Roberto Ruiz (Barracuda) o Sergio Bastard (Casona del Judío) y gallegos como Iván Domínguez, Manu Núñez, Miguel González o Juan Perret. A los aperitivos no faltarán nunca clásicos de la trayectoria profesional de Pizarro como son las Croquetas de jamón Joselito y La Empanada Viajera, que también se puede adquirir en el Mercado para llevar a domicilio.

     

     

  • Koala, gastronomía y coctelería a orillas del mar

    Koala, gastronomía y coctelería a orillas del mar

    Brais Aboy y Pablo Piñeiro tenían en mente montar un chiringuito de playa, pero el destino les llevó a crear una propuesta hostelera totalmente opuesta a su idea inicial: Koala. Ubicado en el paseo de Silgar (Sanxenxo), este restaurante se diferencia de los demás de la zona por ofrecer un ambiente único y una propuesta gastronómica que sorprende a todos los paladares gracias a platos como los Mejillones Curry Thai, el Solomillo de vaca vieja con crema de boniato, almendras y foie o las Gyozas de verduras con lactonesa de esencia de humo y kimchi. “Nosotros hacemos cocina moderna con influencia asiática y trabajamos mucho la brasa”, detalla Aboy. Pero además de una carta poco convencional, Koala destaca por maridar sus elaboraciones con cócteles. “Queríamos ser diferentes y ofrecemos cócteles con la comida, buscando que potencien el sabor. La mayoría de ellos son más amargos, cítricos, con toques picantes”, apunta el copropietario. Asimismo, en este espacio gastronómico también tienen cabida los vinos, concretamente aquellos que son de producciones pequeñas y que no se suelen encontrar fácilmente. Para poner el toque dulce, Aboy nos recomienda probar el Soufflé de caramelo con helado de café, el Coulant de Ferrero Rocher con helado de vainilla o la Piña a la brasa, “que llama la atención porque la servimos fría”, concluye Aboy.

    Foto: Antonio Aguín

  • Atípico, cocina de autor en el corazón de A Coruña

    Atípico, cocina de autor en el corazón de A Coruña

    Salirse de lo corriente en una zona típica (gastronómicamente hablando). Bajo esa filosofía, el chef Miguel Vázquez se ha lanzado a la aventura con Atípico, un proyecto único ubicado en la calle Oliva, en pleno centro de A Coruña. Tras pasar por varios restaurantes, entre ellos Akelarre o La Estación, Vázquez ha convertido un pequeño local en un espacio gastronómico en el que ofrece cocina gallega con toques de autor. “Quería hacer algo diferente y aquí vamos a intentar hacer las cosas bien con un buen servicio y un buen producto para que la gente disfrute”, destaca Vázquez. Y es que este restaurante ofrece dos menús degustación, que irán variando en función de la temporada: ‘Por fin’, compuesto por siete pases, y ‘Atípico’, que consta de diez. Así, los comensales pueden degustar desde un Bombón de foie hasta un Chipirón de la ría encebollado “a su manera”, pasando por un Melocotón encurtido con caballa o un Galo Celta. Para maridar los platos, el chef apuesta por vinos procedentes de viñedos muy antiguos, gallegos y de muy poca producción. “Tenemos también referencias clásicas, de Rioja por ejemplo, pero el 90% de los vinos son de aquí”, señala Vázquez. En lo dulce, los menús cuentan con dos postres. “Ofrecemos un pre-postre, que es un Aguacate con caramelo de ron y flores, y el otro es un Café con gotas, esto es, una crema ligera de orujo y una esfera líquida de licor café que ahumamos cuando llega a la mesa, simulando un café caliente”, explica el cocinero. Otro de los puntos fuertes del local es su cocina ya que está totalmente a la vista. Sin duda, Atípico está hecho para sorprender a todos los paladares, incluidos los más exigentes.

  • Nuevos tiempos en El Oviedo

    Nuevos tiempos en El Oviedo

    Dicen que quien no arriesga no gana y precisamente eso es lo que han hecho Mar Orosa, Vicente Martín y Lucía Trelles, tres profesionales de la hostelería que, tras diez años siendo una parte imprescindible del restaurante El Oviedo, en Ribadeo, han decidido asociarse y tomar las riendas del local. “Los anteriores propietarios cerraron la empresa y nosotros decidimos seguir con el proyecto, hicimos un esfuerzo”, apunta Orosa, quien está al mando de los fogones. La chef, junto a Martín (en sala) y Trelles (en barra) mantiene el concepto de cocina que siempre ha definido a este restaurante, pero aportando su toque personal, proponiendo una carta que se cambia continuamente y que se basa en productos de temporada y de proximidad. Así, entre los platos que nos podemos encontrar están los Mejillones en escabeche de vinagre de vino de O Ribeiro, la Carrillera de rape en salsa o la Berenjena tatemada -el recetario incluye elaboraciones vegetarianas-. Pero además de ser un restaurante que definen como “honesto, sencillo y humilde», el Oviedo también es un bar, por lo que también se estila el concepto del tapeo mientras se disfruta de un vermut o de una buena copa de vino. Tal y como apunta Martín, “tenemos una carta bastante interesante de vinos gallegos pero no nos centramos en ellos, disponemos también de internacionales, nacionales e intentamos trabajar referencias que nos gusten pero que no sean muy conocidas, eso sí que es marca de la casa”. Para poner el toque dulce a la mesa, ofrecen diferentes elaboraciones que van rotando según la época del año. Sin más, larga vida a El Oviedo.

    Foto: Luis Polo

  • Casa de Curro, una parrillada con acento argentino

    Casa de Curro, una parrillada con acento argentino

    Para los amantes de las buenas carnes abrió a mediados de julio, en Baralla (Lugo), Casa de Curro, un espacio especialmente indicado para los más carnívoros donde las brasas y el manejo exacto de los puntos de cocción dan como resultado una elaboración infalible, sabrosa y tierna para el comensal. Alejandro (uno de los cuatro argentinos que comandan este nuevo proyecto) prefiere definir el restaurante como una parrillada “porque es lo que aprendimos naturalmente a hacer mejor si hablamos de cocina”, reconoce. La oferta de Casa de Curro no solo se compone de los diferentes cortes de vaca y ternera gallega como chuletones, solomillos, entrecot, vacío (cola de cuadril) o picaña, sino que también propone entrantes como las mollejas (uno de los productos más solicitados), chorizo criollo, morcillas y riñones (si el comensal los solicita especialmente). “Somos un restaurante temático argentino donde, además de carnes, todos los productos que ofrecemos son de origen gallego, desde los pimientos hasta la trucha que es nuestra primera incursión a la parrilla de un pescado”, comenta el responsable de las brasas del local. Para completar la carta de esta Casa de Curro, no falta tampoco el cordero asado, los costillares y chuletas de cerdo y otros clásicos de aquel país, como las empanadillas o la Provoleta (queso provolone a la parrilla solo con orégano). De su carta dulce destaca el budín de pan, el flan o la “chocotorta” (una receta que contiene galletas de chocolate y dulce de leche); todos de elaboración casera; y en cuanto a su bodega, no faltan los clásicos Rioja y Ribera del Duero, referencias de todas las DD.OO. gallegas y alguna incursión con vinos de autos y de pequeñas bodegas.

  • En Betanzos, Treze: Mucho más que un bar de vinos

    Alguna vez alguien dijo que la sabiduría también es saber seleccionar lo mejor y éste puede ser el caso de Treze, un bar de copas que abrió en julio en Betanzos y que ofrece el mismo formato de los muy buenos bares que nacieron en Donostia, donde además de vinos elegidos, novedades y curiosidades, el visitante puede degustar una gran variedad de delicias gastronómicas en forma de pinchos o bien elegir algún plato de la decena que proponen en su carta. Mateo (que cuenta con una distribuidora de vinos) y Ángel son los socios de este nuevo reducto que, por lo visto hasta ahora, ha arrancado con una magnífica aceptación por parte de los lugareños y visitantes. Y no es de extrañar que esto sea así puesto que con sus propuestas de Ensaladilla de ventresca y huevo frito; el Brioche de carrillera; las Croquetas de jamón con panceta ibérica y ¡cómo no! la famosa Tortilla de Betanzos recomiendan unos maridajes únicos, producto de sus más de 150 referencias de vinos con que cuenta Treze. “No somos ni restaurante, ni una tapería, ni vinoteca; apenas un espacio donde ofrecemos cosas ricas acompañadas con vinos gallegos, españoles y otros de Italia, Francia, Nueva Zelanda, Chile, Portugal, Alemania, etc.”, explica Mateo. Nosotros sugerimos también probar alguno de los muy buenos espumosos o vinos dulces que también tienen en bodega. Sea por la amplia selección de vinos con que cuentan y recomiendan, sea por el servicio o sencillamente por el agradable ambiente del local, Treze ya se ha transformado en un encantador lugar de encuentro entre amigos.

     

  • Eclectic se muda para ser más Eclectic

    Hace seis años y medio que Francisco Chicón y Sergio Musso llegaron a A Coruña con su propuesta, novedosa en la ciudad y que con su consolidación se fue quedando pequeña; no tanto en sala sino en cocina. En el antiguo local, el margen de maniobra era muy justo, por eso hace un año Eclectic inició su proceso de mudanza, que les ha llevado a la calle San Andrés. “Necesitábamos un cambio porque en la última etapa llegamos a trabajar en cocina por turnos, porque no cabíamos”, explica Musso. Pero junto a ello, se buscaba dar mayor confort al cliente porque el número de plazas sigue siendo el mismo, pero con mucho más espacio y comodidad. “Se ha ganado en optimización y, además, hemos conseguido tener un equipo pequeño con el que el restaurante está perfectamente atendido. En lo gastronómico, mantenemos nuestras ideas, pero aquí hay cosas que se pueden hacer que en el antiguo local, no”, detalla Musso. La gran diferencia es un gran mesado a vista del cliente que sirve de escenario del aperitivo y de las primeras explicaciones sobre la experiencia que va a comenzar pero que, sobre todo, facilita el trabajo del personal de cocina y sala. “Éste es un restaurante montado al revés, está montado primeramente para nosotros, y este mesado nos ofrece mucho espacio para trabajar cómodos”, explica Sergio Musso. El mobiliario de la sala es prácticamente el mismo que el del anterior local, adaptado por los propios Musso y Chicón y aderezado con numerosas esculturas y figuras que acaban de dar personalidad a este restaurante tan personal, reflejo de sus propietarios. “No perseguimos nada más –concluye Musso– que estar tranquilos y ganar en calidad de vida y en comodidad, para nosotros y para el cliente”.

    Fotos: Rafa Sabugueiro

     

  • Blackbird, un pájaro cervecero que gana altura en Pontevedra

    La sentencia “menos es más” no siempre es acertada, o por lo menos no en el caso de Blackbird, un pequeño espacio cervecero que nació hace tres años en el casco viejo pontevedrés y que recientemente ha cobrado altura en un nuevo reducto (a metros del antiguo local) donde tienen cabida –sentadas– cerca de setenta personas. Este cambio de continente tiene además un encanto especial puesto que su interior es totalmente de piedra con mesas y bancos de madera y alguna barra de altura entre columnas que dan la sensación de diferentes apartados dentro del mismo local. Una excelente propuesta de música donde el rock y el pop clásico suenan de fondo mientras, en una esquina, un escenario pequeño pensado para músicos, comediantes, magos o cuentacuentos, ofrece un matiz que diferencia y destaca al “nuevo” establecimiento de las habituales cervecerías. Pero Pucho (el dueño de este atractivo reducto) además de aconsejar alguna primicia también ha sabido impregnar con su propio estilo y trato una clientela fiel que nunca se cansa de conocer las nuevas cervezas y maltas artesanas que sugiere este hostelero de vocación. Y para maridar la propuesta, Blackbird ofrecerá, en breve, pequeñas delicias para llevarse a la boca como mini chorizos al vino, una especial ensalada de pasta o tortilla, todo elaborado por este inquieto promotor del universo cervecero. Con sus más de 70 referencias de cervezas gallegas, españolas y del resto del planeta (más alguna ginebra o whisky), Blackbird es, sin duda, un sitio que seduce y tienta a repetir.

    Foto: Miguel Vidal

     

  • Sousón: Subir al Castillo de Monterrei tiene una nueva motivación

    La cocinera Begoña Vázquez –miembro de Cociña Ourense y propietaria de Regueiro da Cova, en Verín– asume la gestión de Sousón, un nuevo establecimiento gastronómico que acaba de abrir sus puertas en el Castillo de Monterrei. Y decimos gastronómico porque la cocina tiene un gran peso en esta “taberna ultramarina” (como la define la propia chef) en la que una pequeña tienda de productos gourmet ecológicos y de proximidad pone el contrapunto. De varias alturas, una apetecible terraza y espectaculares vistas, Sousón viene a completar la oferta hostelera de la fortaleza apostando claramente por el producto de cercanía y por la tradición, pero con un guiño a cocinas internacionales que tanto caracteriza el buen hacer de Begoña Vázquez. Así, la oferta gastronómica –no demasiado extensa– resuelve una comida informal con familia y amigos con propuestas de éxito asegurado como una Tosta de Cebreiro con jamón de pato y confitura de pimiento de Oímbra, un Wok de noodles y ternera ‘eco’ o una Tortilla de patatas “da casa”. Y para maridar, los vinos de la DO Monterrei tienen el protagonismo, flanqueados por vinos de otras DDOO gallegas. La intención de la chef es llenar este espacio de actividad, con cenas-maridaje en las que estén presentes los viticultores responsables de los vinos, masterclasses de baristas o sumilleres… Y, por si la idea es disfrutar de su cocina fusionándose completamente con el entorno, Begoña plantea la confección de cestas para realizar un picnic especial con productos de la zona. “Les damos una manta y que la gente se siente donde quiera”, detalla. Se nos antojan pocos planes más sugerentes.

    Fotos: Sabela Souto

  • Araucaria, el Cantábrico también es Nove

    La vertiente atlántica concentra el mayor número de restaurantes del Grupo Nove. Por eso, la llegada de Antonio Botana a Ribadeo de la mano del Hotel Gastronómico Araucaria es una gran noticia. La asociación amplía su radio de acción y, junto a ello, A Mariña suma un nuevo referente a su reducida nómina de restaurantes gastronómicos. “Entendemos que el Cantábrico es una de las asignaturas pendientes en la alta gastronomía gallega. Tiene un producto excepcional con unas posibilidades inmensas. Hay muchas cosas que son interesantísimas como el erizo, el bocarte o los mismos pescados que hay en las Rías Baixas pero que aquí tienen otro punto”, detalla el chef. Junto a su pareja, Antonio Botana ha asumido la propiedad del restaurante, que comparte espacio con un pequeño hotel de estilo indiano donde en invierno celebran eventos. La terraza, con una parte cubierta y otra perfecta para aprovechar los rayos de sol que también se dejan ver por estas latitudes, es la joya de la corona; un espacio de ambiente relajado donde es fácil aislarse del bullicio del Ribadeo más turístico. La cocina que practica Botana en Araucaria no dista demasiado de lo que desarrolló en sus anteriores etapas profesionales, pero con una clara presencia del producto local, no siempre suficientemente considerado. “Hay mucho mar porque yo soy hijo de las Rías Baixas”, proclama el chef, que anima a disfrutar el restaurante tanto a la carta como con unas sencillas pero sabrosas tapas para compartir. Araucaria es el nuevo hogar de Antonio Botana, donde quiere asentarse con un proyecto duradero. “A nivel personal –concluye– pienso que éste es un sitio para quedarse, no demasiado explotado, donde puedo tener más visibilidad y capacidad de trabajar. Todavía nos queda un margen de mejora inmenso: mejores proveedores, darle más autenticidad a la cocina y dotarla de más medios, tener capacidad de invertir… Tenemos muchísima ilusión y ganas”.