• A Filoxera, la taberna de los buenos vinos

    A Filoxera, la taberna de los buenos vinos

    Hay lugares en los que nada más llegar uno ya percibe que los cinco sentidos, especialmente la vista, el gusto y el olfato, se agudizan. Éste es el caso de A Filoxera, una acogedora taberna situada en Padrón en la que el vino -acompañado por una interesante oferta gastronómica- es el auténtico protagonista. El artífice de este proyecto -que abrió sus puertas a finales de marzo- es Eduardo Blanco, un joven padronés, con formación en sumillería, que decidió convertir su pasión en su medio de trabajo. “A mí me gusta mucho el vino. Tuve un restaurante, pero al final no era lo mío porque en un restaurante prima más el tema gastronómico y lo mío es el mundo del vino”, reconoce Eduardo. Como resultado de ese afán nació A Filoxera, un local cuyo nombre recuerda aquella plaga histórica que asoló las vides europeas a principios del siglo XX. “La filoxera fue una enfermedad que casi acaba con el vino en todo el mundo. Era un insecto que entraba en la cepa y la comía. Por eso, como homenaje a todos esos vinos que no fueron decidimos llamar así a nuestro establecimiento, que ofrece vinos del mundo entero”, explica el sumiller, que tiene retratado a este nefasto insecto entre los tonos tierra de su ambientación interior. A Filoxera dispone de unas 300 referencias de vinos nacionales y del mundo -además de ofrecer una treintena de espumosos y champagnes-, pero lo interesante de este nuevo espacio es que “el visitante puede tomar cualquiera de nuestros vinos por copa”, reconoce el propietario; algo poco común en otras vinotecas. Como acompañamiento, el local ofrece una alternativa gastronómica fría a base de quesos artesanos, embutidos especiales y conservas, más otras opciones elaboradas como hamburguesas de vaca o de pollo de corral. Además, con cada botella de vino la casa regala a los clientes una tortilla pequeña para compartir. Para el final dulce el sumiller recomienda su contundente Coulant de chocolate o las Cañitas de crema y nata caseras. Todo ello en el interior del local (con capacidad limitada a una decena de personas) o lo que es mejor, aprovechando su inmensa y tentadora terraza de verano.

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  • Afuego Tapería, porque volver a casa siempre sabe bien

    Afuego Tapería, porque volver a casa siempre sabe bien

    Aunque tiene sobrada experiencia en el sector (y en otros, como el marisqueo y la apicultura), Marcos Otero nunca había trabajado como cocinero en su pueblo natal, O Grove. Por eso, Afuego Tapería es el estreno en casa de este inquieto chef, formado en el CIFP Carlos Oroza, y tras medio año abierto -y pese a la covid-19- el balance no puede ser mejor. Tanto es así que ya están pensando en alguna reforma para el local, que ya antes había estado dedicado a la restauración, pero que va necesitando una ampliación de la cocina. El establecimiento se divide en tres zonas: una barra a la entrada para chateo, un amplio comedor y un patio interior “que en verano va a ser, sin duda, el punto fuerte del local”, afirma Otero. La oferta gastronómica hace honor al nombre del establecimiento… y no. “La expresión ‘a fuego’ quiere decir ‘rápido’, no es que tengamos cocina con fuego. Aunque la idea, cuando se haga la reforma, es meter una brasa”, admite el chef. Y con mucho dinamismo se suceden tapas “distintas, con algún plato más elaborado. La idea es que vengas a probar cosas diferentes, con producto bueno, no queremos competir con lo que ya hay por aquí”, explica el cocinero. Y el dinamismo también se refleja en una carta que cambia con asiduidad, predominando los platos para compartir, con materia prima de cercanía y a precios ajustados. En cuanto a la oferta vínica, “la idea es empezar con pocas referencias, sobre todo nos gusta apostar por bodegas pequeñas pero que los vinos no sean muy caros, para poder moverlos bien”, explica Otero. Y es que el cocinero es consciente de que la situación actual obliga a ir con pies de plomo. “Cuando hagamos la reforma sí nos gustaría hacer una bodega acristalada que se vea desde la calle e ir sumando referencias, también de Portugal”, detalla. Y otra de las señas del local es su postre de cabecera, que nunca falta en la carta: las sopas de burro cansado. 

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  • Una Zapatería apetitosa y con historia

    Una Zapatería apetitosa y con historia

    Fotos: Rosa Veiga

    Ourense está despuntando en cuanto a la apertura de nuevos locales de hostelería, aunque en este caso lo novedoso tiene que ver con el contenido porque el continente es un edificio histórico (su puesta en pie data del año 1820), de estilo modernista, de dos plantas y famoso por el personaje y su oficio: un zapatero tan reconocido que incluso la calle donde está situado (Rúa da Paz) llegó a denominarse “rúa de zapateiro”. Hablamos de La Zapatería del Abuelo, un establecimiento que abrió a mediados de enero, conservado su interior original, exceptuando que ahora, en vez de cueros, plantillas, clavos y martillos dominan las mesas, un mobiliario de pura madera y todo envuelto en un gusto exquisito (la escalinata, el escaparate, etc.). Bien podría decirse que Beatriz Alcalá (nieta de aquel zapatero) y su equipo de profesionales han rescatado este espacio singular para ofrecer desde brunchs, cafés especiales, tostas y vermús, hasta una coctelería atrevida y vistosa a la vez. Nos recomiendan su Tosta con huevo Benedict y salsa holandesa, la de Caramelo salado de frambuesa y coco o su Pudin de mango acompañado de un zumo de naranja con espumoso. Delicioso maridaje de Beatriz que descubre así su interés por la alimentación y sus años de experiencia en el sector hostelero. A tener en cuenta que los brunchs se ofrecen solo los fines de semana. Imperdible cuando cae la tarde escuchar buena música clásica o de jazz apurando un Negroni, una Caipiriña o alguna de sus cervezas especiales (probar la Inedit, una cerveza diseñada especialmente para La Zapatería del Abuelo por Ferrán Adriá).

    zapatería del abuelo

    zapatería del abuelo

     

  • El Cártel de Mawey, lo más rico de México en Vigo y Santiago

    El Cártel de Mawey, lo más rico de México en Vigo y Santiago

    Fernando Carrasco y Julián Barros, con un historial profesional que los ha llevado por excelentes establecimientos de España y fuera de ella (París), son dos cocineros inquietos, creativos y emprendedores que asumen el riesgo de abrir un establecimiento en pleno centro de Vigo mientras otro se abrirá (cuando lo permitan) en Santiago. El Cártel de Mawey es el nombre de esta cadena de comida mexicana que iniciaron en 2017 en Madrid y que hoy cuenta con otros dos locales en la capital española. Mawey (recordando a la forma de decir ‘amigo’ -güey- en el país azteca) ofrece una gran calidad en sus productos, muchos de ellos llegados de aquellas tierras, especialmente los chiles y casi toda su oferta de cervezas. Su propuesta gastronómica surfea entre sabores y cocciones tradicionales de México y una renovada versión de platos; un espacio donde no faltan los colores vivos, con detalles y mobiliario “casual”. En El Cártel de Mawey los tacos y burritos protagonizan una carta rica y variada, pero de ella, Fernando nos recomienda “el Burrito gallego que lo preparamos con oreja, lacón, queso Arzúa-Ulloa, pimientos de Padrón y ajada gallega; o el Taco gobernador que lo hacemos con gambas, kikos, y salsa de chile ahumado”. En cuanto a la oferta dulce (algo corta pero toda casera) destacan las tartas, especialmente la de lima y maracuyá; y respecto a su bodega, aunque ofrecen algún vino, recomiendan saborear alguna de las mejores cervezas mexicanas de su carta. Interesante es su propuesta de coctelería para un maridaje diferente con los platos o bien para apurar la última copa de la noche. Así, conviven los Margarita y Manhattan con novedosas elaboraciones a base de licores típicos como el tequila y el mezcal.

  • La Tita Rivera se triplica

    La Tita Rivera se triplica

    La Tita Rivera abrió sus puertas a finales de 2020 en A Coruña, en el emplazamiento privilegiado de O Portiño, frente al mar y al abrigo del puerto. Se trata del tercer miembro de la familia de La Tita Rivera -perteneciente a Bares&Estrellas Food Services S.L. (Corporación Hijos de Rivera)- en el décimo aniversario de la inauguración del primer local en Madrid y tras la consolidación de su propuesta en la plaza de Compostela de Vigo. El propósito de La Tita Rivera O Portiño es el de regenerar lo existente, reivindicar la sostenibilidad a partir de nuestro mar y nuestra tierra. Un espacio que, según sus gestores, invita a “la reutilización, la reparación, el reciclaje, la reducción, apoyándose en valores como la proximidad, y la sostenibilidad”. Precisamente este aspecto se hace evidente en su decoración mediante la reutilización de muebles, algunos elaborados con madera de encofrado de obra o de batea recuperada, destacando su barra, compuesta por el vidrio de botellas de Estrella Galicia. Fiel a su compromiso con el rural y la sostenibilidad de la marca cervecera, reflejado en el Mercado de la Cosecha, La Tita Rivera apuesta por proveedores de proximidad: mejillones de Lorbé, berberechos de la ría procedentes de pesca sostenible, verduras ecológicas, patatas de Coristanco, porco celta… son solo algunos de los productos que forman parte de una carta que cambiará constantemente. Además, la idea es que los primeros domingos de mes se incorpore a la oferta del local la Pulpeira de Melide, inaugurando así la llegada de “invitados” que aporten un valor diferencial a la propuesta gastronómica del local. En cuanto a la bodega, sin duda que las ‘estrellas’ serán las diferentes cervezas de la marca a las que se suman algunas de importación, sidras y la gama de vinos de la bodega ourensana Ponte da Boga.

     

  • ‘A mesa posta’, el secreto del éxito de Anaco

    ‘A mesa posta’, el secreto del éxito de Anaco

    Fotos: María Leiro

    Aunque lleva un año abierto, las intermitentes restricciones no han permitido la continuidad que sus responsables quisieran, pero Anaco ya se ha hecho un hueco más que notable en el panorama gastronómico compostelano. ‘A mesa posta’ es el concepto dominante, con una opción más corta y otra más larga que prácticamente permite probar todo lo que hay en ese momento en carta. “La idea desde el primer día fue hacer una cocina de mercado, muy de platos sencillos, de producto, y que todo estuviese pensado para compartir; y el ‘a mesa posta’ es ajustar las cantidades de los platos para que el cliente pueda probar muchas cosas”, explica el chef, el palentino Víctor Lobejón. De esta forma, aunque el menú sea largo, es muy ágil “y desde el primer momento nos ha funcionado muy bien, lo que nos ha permitido ir bastante rápido a la hora de introducir cosas nuevas y cambiar producto”. El ‘todo para compartir’ se ha impuesto hasta alcanzar prácticamente el 100% de la clientela, si bien por cuestiones sanitarias, el local ha debido introducir algunas variaciones. “Ahora hacemos un mix entre un menú degustación y una comida de picoteo, muy dinámico y que está resultando muy bien”, afirma Lobejón. Volandeiras fritas con tomate seco, Centolla desmigada con purrusalda, Pulpo a la plancha con kimchi casero, Steak tartar con patata suflé, Huevo frito con boletus y trufa (herencia del paso del chef por Viridiana) y la ya clásica -en tan poco tiempo- Lubina en sashimi con bilbaína japonesa son algunas de las propuestas de este establecimiento, que confía para su carta de vinos en bodegas pequeñas eminentemente gallegas, aunque con concesiones a latitudes como Champagne o Jerez. El peso del vino en Anaco irá creciendo poco a poco con un ‘A copa posta’ responsabilidad del sumiller Humberto Sieira y que promete interesantes maridajes.

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  • Besta, atlánticamente mediterránea

    Besta, atlánticamente mediterránea

    Foto: Sofia Castensson

    Si de toda crisis salen oportunidades, ésta es la del chef Manuel Núñez que, junto a sus socios Rocío Rodríguez y el también cocinero Carles Ramon, acaba de abrir Besta en el Eixample de Barcelona. La ciudad condal acoge a Núñez desde hace años. Allí llevaba las riendas de Arume -que no abandonará, pero con menor presencia- y fue precisamente en ese restaurante donde conoció a su ahora socio. Desde el principio todo fluyó entre ellos, quizá porque uno es gallego de nacimiento y catalán de adopción y el otro, a la inversa. El concepto gastronómico de Besta tiene la raíz, precisamente, en esa dualidad mediterráneo-atlántica. “A los dos nos gustan esos caminos cruzados y ello se materializa ya en la despensa”, explica Manuel. Y es que, por encima de las elaboraciones, los caracteres atlántico y mediterráneo de Besta vienen marcados por el producto, que procede de ambas latitudes. “Nos sentimos cómodos en este camino -asegura Núñez- porque es el nuestro, no es marketing”. Al final, es el reflejo de sus respectivas trayectorias. “En Galicia se están haciendo cosas muy bien hechas -apostilla Ramon- y se trabajan productos que antes no se tocaban y aquí, en Barcelona, faltaba esa visión moderna de la cocina gallega” que ahora quiere aportar Besta. Y aunque el formato del local podría definirse como “gastronómico informal” o “neobistró”, con ambiente distendido y platos para compartir, “hay un trabajo profundo detrás, tenemos todos los detalles muy pensados”, apunta Núñez. Lecha (pez limón) de la lonja de la Barceloneta, escabeche de remolacha y zanahoria fermentada; Pulpito de roca a la brasa glaseado con jugo de callos o Tartar de carne ahumada son algunas de las propuestas que estrenan la carta de Besta, reducida y que promete ser “muy, muy, muy cambiante”, apunta Ramon. Y para acompañar, una bodega también dual. “Nuestra carta de vinos se divide entre los que tienen perfil atlántico y los de perfil mediterráneo. De los primeros, el 80% son gallegos y de los segundos, el 80% son catalanes”, explican. Y por qué no empezar con un cóctel en base a Gin Besta, la ginebra con lechuga de mar y ostra rizada que ha destilado en exclusiva para el local Carles Bonnin, de La Destilateca.

  • Con ‘Boas Migas’ se come mejor

    Con ‘Boas Migas’ se come mejor

    Cualquier persona es bienvenida en esta hamburguesería de Combarro (Poio). Y la frase no es baladí porque con esta afirmación, su responsable, Ana Rey, quiere dejar claro que Boas Migas no solo puede ser un establecimiento de referencia para los carnívoros sino también para aquellos que han desterrado la carne de su dieta o tienen cualquier tipo de intolerancia. Así pues, la oferta gastronómica de este local tiene en la hamburguesa su punto central, pero no solo de carne del mejor vacuno (ternera gallega, Black Angus, etc.) sino también de carne de Heura, ideal para los vegetarianos. Además, bocadillos, ensaladas, tostas, pizzas artesanas o croquetas componen una carta que huye de excentricidades. “Queríamos un poco de todo, por eso pusimos las hamburguesas y bocadillos de siempre pero, además, metimos tostas y algo de picoteo”, explica Ana Rey. Y desde sus comienzos, el local está funcionando muy bien, lo cual es complicado teniendo en cuenta que abrió sus puertas cuando la pandemia obligaba a tenerlas cerradas al público. “Empezamos la obra a mediados de septiembre y nos lanzamos en noviembre con la comida a domicilio para repartir todos los días. El primer fin de semana nos vimos desbordados y la verdad es que nos está yendo bien”, reconoce la propietaria. El secreto del éxito debe de tener que ver, a buen seguro, con la variedad y calidad de la oferta porque “la gente quiere hamburguesas de calidad y porque esto sea una hamburguesería no quiere decir que las cosas sean rápidas y sencillas. El cliente siempre encontrará calidad”, admite Ana Rey. Boas Migas apuesta por productos locales pero, además, “todo lo que pueda ser casero, lo hacemos aquí” –explica Rey-. Se incluyen aquí los postres, con clásicos como las natillas, la tarta de la abuela o el coulant. Pero Boas Migas también pone énfasis en el packaging empleado para el envío a domicilio, ecológico y que preserva al máximo las cualidades de los alimentos. “Los bocadillos llegan crujientes a casa”, apunta Ana Rey.

     

  • Monfortino, un restaurante vestido de piano-bar

    Monfortino, un restaurante vestido de piano-bar

    “Buscamos crear un punto de encuentro, como los bares de antaño que eran como centros sociales y donde no faltaba ni la gastronomía ni el ocio, en nuestro caso, dado por este piano de cola que tenemos y que nos permite ofrecer conciertos, jazz o bossa nova”. Así define su nuevo local Carlos González, emprendedor cocinero que desde hace pocos años insinúa muy buenas maneras al frente de su restaurante Merenzao, en Sober -su tierra de origen-, de la cual ahora exporta ahora a Vigo esa cocina de brasas, arroces y guisos que lo han convertido en referencia gastronómica en la Ribeira Sacra. Monfortino -que así se llama el local- está muy bien situado, a metros de la Gran Vía y de un conocido centro comercial. Dispone de una cocina abierta y cuenta con un salón espacioso y una ambientación de blancos y oscuros, donde el comensal no deja de sorprenderse con un mobiliario como el piano, poco común pero que agradece, sobre todo los fines de semana, cuando sus teclas casi no tienen descanso. Para Carlos González lo importante es “que la gente aquí se sienta a gusto”, de ahí su propuesta mañanera de contundentes desayunos y almuerzos; “un establecimiento pensando en esos cafés de París o Ginebra que ofrecen algo más que gastronomía, un poco de arte que en nuestro caso es la música”, explica el cocinero que destaca que todas sus elaboraciones, dulces y saladas, son caseras. Monfortino es también un establecimiento propicio para la merienda y, por supuesto, para los almuerzos y cenas “porque es, principalmente, un restaurante”, comenta Carlos González, “por eso nos traemos esa cocina del interior con todos sus buenos productos que es la que más nos gusta y a nuestros clientes igual; con la idea de aportar algo diferente a la oferta de Vigo”, enfatiza. Monfortino tiene algo de aquella cocina de nuestras abuelas, contundente pero sin artificio ninguno en cuanto a su elaboración. Aunque el chef repite que “somos cocineros antes que nada y eso es lo que ofrecemos”, apunta que “Monfortino será también lo que los clientes quieran que sea: un restaurante, un lugar para desayunar o un espacio para compartir un almuerzo entre amigos escuchando música en vivo”. Visto lo que hay puede ser todas esas cosas y quién sabe si algo más.

     

  • Beber, pasear, conocer… y comerse el Ribeiro en Cuñas Davia

    Beber, pasear, conocer… y comerse el Ribeiro en Cuñas Davia

    En pleno corazón de O Ribeiro y como complemento de una visita enoturística a la comarca, la bodega Cuñas Davia ha implementado un nuevo espacio de restauración, especialmente pensado para grupos de turistas que decidan descubrir y conocer mejor los viñedos y los buenos vinos. A través de las elaboraciones del cocinero Jesús Carballo (ex La Carpintería de Leiro), formado en el Basque Culinary Center, la bodega cierra una visita a todas sus instalaciones, con cata de sus vinos incluida. El pequeño restaurante (con capacidad máxima para una veintena de personas) está situado en una de las casas de piedra que componen el complejo de la bodega. En su interior, de tradicional rural, se encuentra una cocina perfectamente equipada que haría las envidias de más de un chef y donde Jesús Carballo da rienda suelta a sus creaciones, logrando acertadamente que los cuatro platos del menú armonicen con los cuatro diferentes vinos de la bodega, blancos y tintos, que irán maridando con las distintas propuestas que salen de cocina. Tosta de bacalao ahumado, Navajas a baja temperatura con salsa de jalapeños y pesto, Carpaccio de pollo con cúrcuma y semillas de mostaza o Carrilleras de cerdo con puré de boniato son algunas de las propuestas gastronómicas de Cuñas Davia. Para disfrutar de la visita con todas las garantías, lo aconsejable es reservar previamente su salón restaurante; que también ofrece menús de empresa para reuniones de pequeño formato. En todo caso, lo relevante siempre es la experiencia gastronómica de saborear cada plato al mismo tiempo que se cata cada vino, mientras un breve relato de la historia del Ribeiro ofrecido por los responsables de la bodega aporta un atractivo cultural que completa el viaje por la comarca.

  • Poniente, una nueva referencia gastronómica en Oleiros

    Poniente, una nueva referencia gastronómica en Oleiros

    En Santa Cristina, una zona de paseos y ya de por sí interesante oferta gastronómica, acaba de abrir sus puertas el restaurante Poniente, con el lucense Alejandro Ares al mando de los fogones. El establecimiento, situado en una primera planta, es acogedor, luminoso y muy amplio en su interior (aproximadamente 90 comensales), con diferentes espacios, todos con la característica del buen gusto en su interiorismo y donde queda a las claras que no hubo reparos en su puesta a punto. Dispone de una amplia carta (en torno a los 30 platos) donde lo que se busca son los sabores de siempre, con algún que otro aporte vanguardista pero con un tratamiento sin rebuscamientos y con el protagonismo exclusivo de los productos que ofrece la temporada. Ideal para los amantes de las carnes (ya que cuenta con una docena de cortes de carnes, desde la Ternera Gallega hasta las más maduras), en Poniente también brillan los arroces, la variedad de sus ensaladas y, cómo no, una oferta de media docena de pescados del día. Su carta dulce es de pura elaboración casera. Poniente, que abre todos los mediodías pero de noche solo los viernes y sábados, cuenta también con un atractivo menú ejecutivo, donde casi siempre se incluye algún plato de cuchara recuperado de viejas recetas de la abuela. En cuanto a su bodega, apunta matices interesantes, con vinos franceses o media docena de botellas de producciones pequeñas y exclusivas, además de vinos de todas las DDOO gallegas con alguna presencia de Riojas y Riberas. Conviene también destacar que el establecimiento añade un espacio singular en su planta baja donde reinan por igual los salados (tapeo) y los dulces (tartas varias). Un lugar ideal para la merienda -abre a primeras horas de la tarde-, para apurar la primera copa -cuando las condiciones lo permitan-, o la última después de una cena en Poniente.

  • Iván Domínguez lleva la esencia de la Galicia costera y de interior a Madrid

    Iván Domínguez lleva la esencia de la Galicia costera y de interior a Madrid

    Tras casi un año dándole vueltas, pandemia de por medio (con todo lo que eso conlleva, incluso a la hora de definir el propio concepto del restaurante), Iván Domínguez ha abierto NaDo en Madrid, a imagen y semejanza del establecimiento coruñés -sobre todo a nivel arquitectónico y de diseño- pero con las inevitables salvedades que marca la capital. Y esto se refleja en una oferta gastronómica que ya no mira tanto al océano, aunque sigue siendo un referente, y que da mayor protagonismo a esos productos y elaboraciones más característicos de la Galicia interior. Si en A Coruña NaDo muestra la esencia marinera de la cocina gallega, en Madrid el objetivo es homenajear el producto gallego de interior y dar a conocer esa gastronomía de la Galicia menos conocida que lleva a trabajar con técnicas diferentes como escabeches, salazones, ahumados… siempre con el producto de calidad que caracteriza al cocinero y al origen. NaDo ofrece una experiencia gastronómica armónica entre tradición e innovación, un viaje por la memoria gustativa y el territorio a través de los sentidos. Platos con personalidad y sin artificios; productos de temporada y de proximidad como base, pero que se complementan con otros proyectos que aportan e inspiran la cocina de Iván Domínguez, tan reconocible en Galicia y también fuera de la Comunidad. Y es que hace tan solo dos años que Domínguez se despojaba de ataduras ajenas y emprendía su singladura con NaDo Coruña, pero ya desde entonces le rondaba la idea de volver a Madrid, ciudad que conoce y donde es reconocido, tras su exitoso paso por Alabaster. Allí ha llevado lo mejor de Galicia y su personal sello, que se refleja en todos y cada uno de los detalles del restaurante, una gran cocina abierta donde todos son bienvenidos.

     

  • Le Viandier crece en su oferta salada y de vinos con la firma de Pablo Pizarro

    Le Viandier crece en su oferta salada y de vinos con la firma de Pablo Pizarro

    ‘Saborear, disfrutar, sentir’. Ése es el lema de Le Viandier, que se amplía más allá de la oferta dulce que lo caracterizaba y que gana en su versión salada con la incorporación de Pablo Pizarro. El cocinero fue reclamado para reorientar local y su conocimiento de la zona aconsejó introducir una serie de novedades. “Yo ya había trabajado aquí y sé que es una zona que demanda menú del día porque hay mucha oficina y mucho comercio; y el menú del día es una franja en la que me siento muy cómodo”. En esta época en la que “hay que ser más estrictos que nunca con los números y ver lo que te compensa y lo que no” -confiesa el cocinero- Le Viandier refuerza su oferta de día, coincidiendo con el horario comercial, y la centra en los usos de sus potenciales clientes. “Hay que ver en qué horario funcionas y tener el personal que necesitas y cuando lo necesitas”, asevera. Y así, además del menú del día de lunes a viernes -en el que tienen una presencia destacada los platos de cuchara-, Le Viandier presenta una oferta de picoteo con la clara firma de Pablo Pizarro, en la que no faltan sus clásicos como los quesos de Marqués de Valladares “con una presencia innegociable de Savel de Airas Moniz”, embutidos de Joselito, conservas de A Nosa Batea, ensaladilla, croquetas y el bocata de calamares. La otra gran novedad es la apuesta por el chateo, donde Pizarro ya no se siente tan cómodo. “Es nuestra oferta más arriesgada porque no teníamos nombre en ese campo y yo tampoco lo había trabajado mucho anteriormente, pero creemos que es lo que nos demanda la zona en la que estamos”, admite. Para ello, el establecimiento ha confiado en Sonia Molero (Uve Positivo). Además, dentro de las posibilidades, y como “a cabeciña non para” -reconoce el chef-, el local irá albergando actividades puntuales, como catas, colaboraciones o maridajes. “Aquí no podemos hacer cuatro manos y esas cosas, pero parados no nos quedaremos”. De hecho, la repostería, que seguirá en manos de Pedro Ramos, también experimentará un cambio.

     

  • Veracruz, delicias dulces y saladas que hacen más rico un buen café

    Veracruz, delicias dulces y saladas que hacen más rico un buen café

    Augusto Morales lleva años en el universo de la oferta de buenos cafés. Barista de profesión y amante de la calidad más natural por vocación, dio un paso más para hacer que el auténtico café ocupe el lugar que le corresponde dentro de la hostelería. Por ahí, como torrefactores artesanos del llamado “oro negro”, se explica entonces el nacimiento de Veracruz, una boutique que viste el rebranding de la marca y donde se ofertan también bebidas que son tendencia y que reclama hoy la juventud. “Lo bueno de esto es que nuestro partner, Habaziro -un obrador de pastelería y repostería coruñés- nos aporta la oferta dulce y salada y estos bocados y croissants destacan tanto como el mejor café etíope que pueda servirte aquí”, reconoce un sonriente Morales. Y no es para menos porque en este negocio cooperan todos: su esposa; su hija Ana, también barista y especializada en marketing, y Pablo, el mago de los sabores y texturas que trae desde su Habaziro. Aquí todo es fusión de esta marca y Veracruz. “Nosotros ponemos en práctica real el concepto de ‘barista kitchen’, un área que cada día se valoriza más porque hablamos de calidad y de otras bebidas que antes las cafeterías no ofrecían. Hablamos de elaboraciones frescas, casi hechas en el momento, como un buen café”, discurre Morales. Pero Veracruz tiene además la ventaja de disponer de cafés diferentes, todos de orígenes puros; grandes productos que han provocado que el cliente se acerque para adquirir el café diario que consume en su hogar. Y es tanto el cariño por este mundo que el resultado es un blend -Veracruz Finisterre- que Augusto Morales ha elaborado como café especial solo para esta tienda. Escucharlo hablar de las fincas donde se cultivan los diferentes cafés que integran esta mezcla es como sumergirse en la selva, entre el verde y la tierra. Pero el local, además de estar ambientado con muchísimo gusto (gracias a Ana) cuenta con un reservado donde bien se puede realizar una cata de café o transformarse en un obrador para elaborar bizcochos, panettones o postre helados.

  • Bembó se convierte en gastro-tienda y suma zona de degustación

    Bembó se convierte en gastro-tienda y suma zona de degustación

    Ya era la referencia en Vilagarcía de Arousa en cuanto a venta de producto gallego pero, a partir de ahora, también lo es para su degustación. Y es que Bembó se ha convertido en gastro-tienda, en la que, además de adquirir productos gallegos y comida para llevar, se pueden probar in situ, en una pequeña zona de degustación presidida por un mural de la Praza da Pescadería en 1932. Todo surge de la inquieta mente de su responsable, Vanesa Feixó, que enfrentó la pandemia y el confinamiento con valentía y decidió aprovechar la situación para darle un cambio a la tienda. “Ahora, la gente que tiene poco tiempo para comer, lo puede hacer aquí y, además, aprovechamos para promover la degustación de productos que mucha gente es reacia a comprar sin haberlos probado antes”, explica. Tal es el caso, por ejemplo, del erizo, las ortiguillas, los pokés -que acaba de sumar a su oferta- o el ‘sushi gallego’, elaborado con lacón con grelos, pulpo o mejillones. También se pueden degustar en la tienda los vinos, sidras, kombuchas, cervezas o vermús gallegos que allí se venden, así como smoothies de fruta natural. “En cuanto a la comida para llevar, solemos tener unos veinte platos diferentes entre arroces, lasañas, cremas, potajes, etc. Todo casero”, detalla Feixó. Y quien conoce a esta joven empresaria sabe que esto no parará ahí. “También damos cursos de cocina y hacemos presentaciones de producto. Lo retomaremos en cuanto se pueda porque necesitamos tener ilusiones nuevas por algo que empieza. Parados no podemos quedarnos”.

  • Ceibe, la libertad de una cocina abierta, de producto y natural

    Ceibe, la libertad de una cocina abierta, de producto y natural

    Abrió en Ourense a mediados de agosto. Ahora, y en pleno rebrote de la covid-19, tiene mucho mérito respetar al cliente y respetarse a sí mismo haciendo una cocina “fresca, natural, de producto, pero sin maquillajes y siempre con lo que nos provea el mercado de la ciudad; así entendemos la cocina… ceibe (libre), sin ataduras, haciendo lo que nos gusta”, reconoce Xosé. Y eso de cocina abierta es tan real como la instalación donde cuecen, guisan y brasean, totalmente abierta al público. Situada al final del pintoresco salón comedor, es reino de ambos socios y cocineros, que también suelen moverse por la sala buscando alguna opinión del plato ofrecido. Se los nota satisfechos por las respuestas mientras nos cuentan que su propuesta consta de tres menús diferentes donde siempre se empieza por tres aperitivos que “deben comerse con las manos, esa es la idea y nos gusta que así sea porque refleja el ambiente de Ceibe, informal, casero”, explica Lydia. Luego, las opciones son un primer Menú de dos entrantes, un pescado, una carne y un postre; un segundo de cuatro entrantes y el resto igual; y el último, que lo integran seis entrantes, un pescado, una carne y dos postres. Todos ellos perfectamente ajustados en cuanto a precios (30; 45 y 65 euros, respectivamente). Con un buen aprendizaje profesional tras haber pasado por las cocinas de Pepe Solla y Javier Olleros, Xosé González y Lydia del Olmo, que de ellos se trata, reconocen que son amantes de la cocina de mercado. “Nos gusta jugar con los sabores y las texturas pero siempre respetando la frescura del producto y sirviéndolo de la manera más natural posible, no nos interesa definirnos bajo ningún concepto gastronómico, lo nuestro es la sencillez y la calidad”, explica Lydia. En cuanto a la bodega, no faltan vinos de ninguna D.O. de Galicia, junto a los Rioja, Duero y alguna exquisitez de Francia y Portugal. Los postres también merecen destacarse ya que todas las propuestas combinan frutas y frutos, como una original Tarta de calabaza y quinoa con jugo de membrillo.

  • Una Casa del Abuelo donde el turismo rural es puro buen gusto

    Una Casa del Abuelo donde el turismo rural es puro buen gusto

    El fatal virus de la covid-19 hizo que este verano fuera un resurgir pleno del turismo rural y de naturaleza en Galicia (y España toda). Como variante del turismo urbano, los establecimientos del rural se hicieron protagonistas principales de la temporada alta; sin embargo, los hay también que apuntan a una oferta de muy alta calidad que no empiece y termine en el trimestre vacacional del año por excelencia. Esta podría ser la historia de la Casa de Turismo Rural El Abuelo de Arcos, que se inició hace muchos años siendo eso, la casa del abuelo, hasta que éste se cansó de vivir apartado en el monte de Meis y se retiró al pueblo. Hoy, y luego de unos pocos años de constancia y voluntad, su nieto Fredy acaba de inaugurar este mini complejo turístico que consta de siete habitaciones más otras seis que se ubican en la casa principal. Esta última con una suite, mobiliario y decoración donde se respiran lujosa sencillez y buen gusto. El establecimiento dispone de piscina, terrazas, un pequeño comedor, un coqueto salón social y parking; además de una zona ajardinada con un camino de piedras que semeja una senda zen. La Casa, auténticamente un templo del relax entre pura naturaleza, bien podría decirse que está especialmente pensada para parejas o grupos de amigos ya que la propiedad no permite niños menores de 16 años ni compañía de animales. Para los más dinámicos ofrece servicio de kayaks, rutas de bicicletas, de senderismo (la poco conocida ruta de los Fenicios) o un mini crucero por las Rías Baixas. Aunque no cuenta con restaurante, sí ofrece un servicio de cenas por encargo previa reserva solicitada por los clientes, aunque lo más destacado es su singular desayuno artesanal donde no faltan el pan hecho en la propia casa, bizcocho, jamón, frutas diversas, zumos naturales y mermeladas caseras; nada de bollería industrial.

  • El Artesano, o el éxito de dar bien de comer

    El Artesano, o el éxito de dar bien de comer

    Nadie puede llevarse a engaño porque en su propio nombre dejan clara su filosofía. El joven equipo que lleva las riendas de El Artesano, comandado por el compostelano Luis Puente, no tiene más afán que dar bien de comer en un ambiente acogedor y propicio para el disfrute, en base a una oferta gastronómica más que reconocible y en la que impera el producto local. No es como comer en nuestra propia casa, pero casi. “Siempre le damos nuestro toque a todos los platos pero nos decantamos por elaboraciones sencillas, tradicionales y, en la medida de lo posible, lo hacemos todo aquí”, explica Puente. Esto significa que, desde los caldos a las salsas, pasando por la oferta dulce, todo se elabora en el propio restaurante. “Nuestra oferta va desde los mariscos y pescados salvajes a las carnes locales y los arroces, siempre con un fuerte compromiso con el producto de cercanía”, detalla el chef, con más de dos décadas de experiencia en el sector. Formado en Valencia, Luis Puente ha trabajado en numerosos restaurantes y hoteles y ha regentado una tapería en Compostela pero tras su traslado a Ourense por motivos familiares -su pareja es la directora del IES Vilamarín- decidió echar raíces profesionales en la ciudad de As Burgas. “Durante el confinamiento surgió la posibilidad de alquilar este local y no lo dudamos”, explica. Y es que El Artesano, por su ubicación -a las afueras de Ourense- y su distribución -una casa antigua de dos plantas con comedores privados, amplia zona ajardinada y aparcamiento propio- se presenta como una opción más que recomendable en un momento en el que se huye de las aglomeraciones.

  • A Vaquiña, lo que vale es la brasa

    A Vaquiña, lo que vale es la brasa

    Diego Cortés y David Caamaño se conocieron trabajando para otros, pero su buena sintonía y el comprensible afán por regentar un negocio propio llevó a estos dos jóvenes profesionales de la sala a lanzarse a la aventura de (en tiempos convulsos) abrir A Vaquiña, un asador situado en las inmediaciones del CHUS especializado en las carnes a la brasa… O, para ser más exactos, en la brasa como método de cocinado pues la aplican a carnes pero también a pescados y verduras. Para ello, eligen la mejor materia prima y la mejor maquinaria del mercado que, no obstante, encuentra su punto diferencial en el servicio. “La atención al cliente para nosotros es primordial”, comentan. Churrasco de vaca, Bacalao a la brasa rematado en cazuela, Langostino kataifi con mayonesa de curry o Parrillada de verduras son de los platos que más están gustando, pero la intención de Diego y David es ir introduciendo nuevas propuestas e incluso la celebración de jornadas puntuales de carnes diversas. “Al final, queremos ofrecer al cliente lo que a nosotros nos gustaría encontrarnos en un establecimiento”, confiesan. Otro de los puntos diferenciales del local es su oferta de jamón al corte, “algo que no hay en todos los sitios y que a la gente le encanta” -apuntan- combinada con una bodega donde predominan los tintos de casi todo el territorio español pero que también hace guiños a otras elaboraciones. “La carta la hicimos entre los dos, según nuestros propios gustos y en función de lo que hemos ido probando en nuestra trayectoria profesional”, admiten. Y para rematar, nada mejor que alguno de sus postres caseros y un café de especialidad elaborado por Cortés, que llegó a competir en los Campeonatos de Baristas de Foz… ¡y que no ha perdido la maña!

  • Los desayunos, leit motiv de una nueva apertura en Pontevedra

    Los desayunos, leit motiv de una nueva apertura en Pontevedra

    En los últimos tiempos, los establecimientos que ofrecen desayunos especiales acaparan los nuevos locales de hostelería (y eso bien se puede comprobar al observar la cantidad de ellos que se describen en esta sección de la revista); y hablamos de establecimientos porque ya no son simplemente cafés; la variada oferta de productos y, sobre todo, el servicio, definen claramente quién es quién en el sector. Así, con estas premisas, acaba de abrir sus puertas Meu Bakery&Coffee, un espacio pequeño que parece mayor merced a su interiorismo, donde luce el blanco y los colores tibios. Con la posibilidad de acoger a poco más de media docena de clientes, invita a apurar un buen desayuno mañanero porque éste es precisamente el punto fuerte del nuevo local pontevedrés, además -por supuesto- de la posibilidad de adquirir producto y llevárselo a domicilio. Así, encontramos panes especiales, empanadas y empanadillas, croissants artesanos y algunos pasteles que destacan desde su escaparate. Todos sus productos son naturales, elaborados sin aditivos ni conservantes y es ésta otra virtud de Meu. Pero si queremos saborear y apreciar un buen desayuno en la ciudad de Lérez, éste puede ser el lugar ya que además del café y leche se ofrece una tostada con mermelada, queso crema y yogur. A la hora de la merienda también nos recomiendan probar sus bocadillos con queso parmesano, rúcula, tomate y un buen aceite de oliva virgen extra, todo ello envuelto en un pan de masa madre con una mixtura de harinas de trigo y centeno. ¿Algo más se puede pedir?

  • Un Berso que rima con la cocina tradicional y de cuchara

    Un Berso que rima con la cocina tradicional y de cuchara

    En la actualidad, cuando son muchos los que apuestan por negocios gastronómicos más cercanos al concepto bistró o comida informal, unos pocos juegan sus cucharones y perolas a una gastronomía tradicional. Es el caso de Berso, la nueva casa de comidas situada en el centro de Sober donde, además y fundamentalmente, prima el producto de temporada. “Sí -explica Martín Mantilla- la cocina gallega, la de nuestras abuelas pero con un aire más actual es la propuesta del restaurante donde los productos ecológicos de nuestra propia huerta y los de cercanía son parte importante de lo que elaboramos”, apunta el chef que integra la recientemente constituida Asociación de Cociñeiros de Lugo. Con un amplio salón para medio centenar de comensales y dos magníficas terrazas, Berso presenta una ambientación tradicional pero con un guiño a la modernidad, combinando madera rústica y hierro con sillas y demás mobiliario de diseño. Dispone de una carta corta (no más de 15 platos) que se modifica cada mes según la tierra provea de alimentos. Fiel a su situación geográfica, Berso aspira a convertirse en un referente de la cocina cinegética con una oferta de cerca de media docena de propuestas. Hoy, Martín nos recomienda un Pisto con verduras de la huerta, chipirones al ajillo y ali oli de manzana y lascas de jamón; un plato que se puede maridar con alguna de las 40 referencias de su bodega, donde reinan los tintos de la Ribeira Sacra y varios ecológicos. Para terminar el festín, Mantilla aconseja un Flan líquido de castaña con una mousse de chocolate caliente.

  • Astro Café Roasters, el lugar donde saborear especialidades

    Astro Café Roasters, el lugar donde saborear especialidades

    Es el gallego Willy Gómez tan buen bartender como gran barista (campeón de España incluso), tanto que los que lo conocemos creemos que por sus venas corren originales cócteles aún por elaborar y cafés de especialidad aún por descubrir. Y probablemente algo de ello motivó que junto a Juan Manuel Zabal (su socio) abriera hace mes y medio un pequeño pero atractivo local en A Coruña, Astro Café Roasters, una marca de cafés especiales que ya lleva dos años y desde la cual forma a nuevos profesionales, a la par que brega sin descanso por promocionar todos los buenos cafés que existen en el planeta. “Y la ciudad de A Coruña entendimos que ya estaba madura como para aceptar este nuevo concepto de tienda de café 2.0, que no es otro que ofrecer lo mejor que tenemos y sabemos al bebedor de café”. Y vaya si tienen una cuidada oferta. En primer lugar, cada mes rota con un café especial diferente (Brasil, Colombia, Etiopía, Nicaragua…) y, además, los tres molinos del local tienen permanentemente dos tipos de café de especialidad. “Esto nos da mucho juego -continúa comentando Willy- ya que el cliente puede probar nuestro Rocked Blend (una mezcla secreta ideada y elaborada por este barista y que solo la comercializa Astro) o el Gravity Zero, nuestro descafeinado de toda la vida”, apunta el carballinés. ¿El tercer molino? “Ahí está el café especial del mes”, responde Willy. La tienda, además, ofrece un gran surtido de infusiones, zumos, alguna otra bebida original y la posibilidad de acompañar un buen expreso o café con leche con unos ‘rolls’ de dulce de leche o pistacho y otra pequeña oferta de pasteles y cookies. Tanto para apurar un café diferente y de alta calidad, como para llevárselo o bien adquirir el café para casa (en formatos de 1 kg. y 250 gr.), desde este Astro se ofrecen sabores genuinos y buen servicio para los paladares más inquietos.