Lucia Veiga: «Recomiendo que todo el mundo se haga viajes solo. Ojalá hubiese empezado antes a hacerlo»

Es la actual presidenta de la Academia Galega do Audiovisual, un cargo ganado a pulso gracias a una prolífica trayectoria

Lucia Veiga: «Recomiendo que todo el mundo se haga viajes solo. Ojalá hubiese empezado antes a hacerlo»

Es la actual presidenta de la Academia Galega do Audiovisual, un cargo ganado a pulso gracias a una prolífica trayectoria, forjada en apenas una década, en la que esta actriz, monologuista y presentadora no ha dejado de trabajar en cine, teatro y televisión. El pasado año, sin ir más lejos, protagonizó la película ‘Mi ilustrísimo amigo’, donde dio vida a Emilia Pardo Bazán, y participó en la serie ‘Animal’ (Netflix). Pero, sin duda, hay dos papeles en los que la coruñesa ha brillado especialmente, como así ha sido reconocido con ambas candidaturas a los Premios Feroz y Goya: el de Norma, en la aclamada serie ‘Rapa’ (nominación al Premio Feroz como Mejor Actriz de Reparto en una Serie) y el de Charo Velasco en ‘Soy Nevenka’, que le valió una nominación al Goya a Mejor Actriz Revelación y una Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos. Pero, ¿cómo es Lucía Veiga fuera de los escenarios? Amante del placer de comer y con varios viajes soñados por cumplir, conozcamos un poco más a esta excelente comunicadora y actriz. 

¿Cuál es el primer viaje que hiciste por tu cuenta? 

Verdaderamente, el primero fue rondando los 20 años a Asturias, de casa rural con 5 amigos y amigas. Para una hija única de clase obrera, conseguir pagarnos ese viaje fue todo un hito. Pero la primera vez que viajé completamente sola y por mi cuenta fue en 2022 a Granada. Recomiendo encarecidamente que todo el mundo se haga viajes solo. Ojalá hubiese empezado antes a hacerlo.

¿Qué es lo primero que compruebas cuando entras en la habitación de un hotel?

Pues hay una especie de ritual en el que compruebo siempre el confort del colchón y la almohada, los amenities (que me dicen mucho de la hospitalidad del hotel) y, curiosamente, si las ventanas se pueden abrir y hacia donde está orientada la habitación. Si una ventana no se puede abrir con normalidad o da a un patio interior oscuro me agobia. 

¿Cuál es tu viaje soñado? 

Muchísimos. Creo que es hora de cruzar el charco y viajar a América en algún momento, preferiblemente latina o Canadá. Y quizá, puestos a cruzar charcos, Nueva Zelanda. 

Si te perdiesen la maleta, ¿qué es lo que más echarías de menos? 

Creo que todo lo material se puede sustituir, pero las prendas u objetos con valor sentimental me dolerían. Y seguro que echaría de menos mi calzado, porque siempre elijo el más cómodo para los viajes, ¡y eso no tiene precio!

¿Cuál es el suvenir más insólito que compraste alguna vez? 

Compro suvenires bastante aleatorios: un vinilo de música tradicional de ese lugar, prendas típicas… pero insólito… ¿Un huevo de obsidiana?

¿Con qué personaje darías la vuelta al mundo en 80 días? 

No daría la vuelta al mundo en 80 días con nadie que no conozca previamente. Bastantes desencuentros se tienen viajando con amigos o parejas, como para embarcarme tres meses con un desconocido o desconocida. 

Tu peor recuerdo de un viaje es… 

En la frontera entre Polonia y Ucrania, en el verano del 2004. Viajaba en bus con el grupo de baile tradicional Xacarandaina en el que estuve 17 años, y nos tuvieron retenidos horas. No hablaban inglés y nosotros no hablábamos ruso, polaco o ucraniano, así que era frustrante no saber por qué no nos dejaban entrar en el país, mientras nos rodeaban militares armados. 

¿Qué es lo más extraño que has comido en un viaje? 

No he viajado a lugares exóticos, así que no he probado extravagancias, pero sí recuerdo que en Ucrania las verduras y las hortalizas tenían colores diferentes, incluso el sabor. Les llamábamos los pepinos, los tomates y los calabacines radioactivos.  

¿Cuál es tu trago preferido y el mejor momento para tomarlo? 

Un buen momento vermú rojo antes de comer, o un vino blanco después de un día de playa.

¿Qué menú hubieses puesto en la Última Cena? 

Si va a ser la última, hay que darlo todo. Crema de centolla, ensaladilla y carrilleras de porco celta, por ejemplo. Soy prácticamente incapaz de decidir qué plato escoger de una carta, como para escoger un menú histórico.  

Confiésanos… ¿cuál es tu vicio gastronómico? 

Guisos y potajes. Y la ensaladilla. Mi vicio es comer en general, para qué vamos a negarlo. 

Cuando tienes invitados en casa ¿con qué plato triunfas? 

No tengo un plato estrella. Suelo pensar en el momento y la persona en concreto y decidir el plato para esa ocasión. Y la verdad es que tengo bastante buena mano para cocinar. 

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