El pato, actor principal en el CIFP Carlos Oroza

El centro acogió este jueves una demostración culinaria de este producto. También presentó el proyecto ‘Snacks FP: bocados responsables’

El pato, actor principal en el CIFP Carlos Oroza

Actividad frenética la de este jueves en el CIFP Carlos Oroza. El centro pontevedrés acogió dos interesantes jornadas, centradas en la alimentación saludable y en la puesta en valor del productor local. Así, tuvo lugar una demostración y degustación en la que el el alumnado de 1º de Dirección de Cocina preparó cinco tapas, combinando los productos de pato elaborados por Ánades Galicia (Vilardevós) con elementos de la huerta del centro. El objetivo del encuentro consistía en demostrar que con la conserva también se puede hacer una cocina de calidad y bien condimentada.

Los asistentes a la jornada saborearon diferentes propuestas, como hígado de pato en mi-cuit; foie gras con 9 meses de maduración; habas de la Quinta da Curiza y jamón y confit de pato. Los bocados se maridaron con una interesante selección de vinos de las bodegas Cazapitas y Pousadoiro.

Para María Tallón, de Ánades Galicia, con esta iniciativa se pretende que “se vea lo que se puede hacer con nuestros productos. Nuestras elaboraciones son fundamentalmente en conservas y curadas, y está bien ya no solo conocer lo que hacemos, sino tener esas ideas de qué más se puede hacer con ello”. Preguntada sobre el consumo de pato en Galicia, Tallón apuntó que “la sensación que tenemos es que se va incrementando, pero sí que es verdad que hay una parte que es reacia”.

‘Snacks FP: bocados responsables’, nuevo proyecto del centro.- Paralelamente, el CIFP Carlos Oroza presentó también el proyecto de innovación educativa ‘Snacks FP: bocados responsables’, desarrollado junto con el CIFP Gamarra (Vitoria-Gasteiz) y el CIFP Juníper Serra (Mallorca). Acudió al acto la directora general de Formación Profesional, María Eugenia Pérez.

Como su propio nombre indica, la iniciativa impulsa el diseño y el prototipado de snacks saludables, nutritivos y sostenibles, pensados para el consumo en el recreo y disponibles en una máquina expendedora situada en la institución educativa. Dicho proyecto parte de la necesidad de adaptar los entornos escolares y formativos al Real Decreto 315/2025, que entró en vigor en abril y que regula la oferta alimentaria en estos espacios, estableciendo criterios nutricionales por porción. De esta manera, el alumnado y el profesorado participó en un plan de investigación, formulación, prototipado y ajuste, incorporando materias primas de proximidad, de temporada y vinculadas con la tradición gastronómica. 

Ana Méndez, jefa del departamento de Industrias Alimentarias del centro pontevedrés, explicó que “junto con los otros centros, que son colaboradores, y El Nogal, que nos proporcionó materia prima, diseñamos productos que cumplieran esta nueva legislación. Tenemos desde grisinis de Idiazabal y nueces, lenguas de frutas, bocadillos de lacón con grelos y tetilla, distintos tipos de galletas o yogures con granola”, aunque la finalidad del proyecto “no solo se trata de cumplir el Real Decreto, sino de conseguir que a los jóvenes les guste lo que se hace, que sean cosas ricas”, agregó Méndez. 

Pensando en el futuro del proyecto, la experta concluyó lo siguiente:  “Nuestra proyección es empezar a implantar su uso el año que viene, siempre dentro de las prácticas de los módulos del centro, para que los alumnos vean toda la parte del envasado y etiquetado, no solo la elaboración del producto”. 

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