El MAPA inicia audiencia pública del proyecto de la nueva norma de calidad de las conservas vegetales

Se busca clarificar el etiquetado, en especial las denominaciones de venta, las formas de presentación y las categorías comerciales

El MAPA inicia audiencia pública del proyecto de la nueva norma de calidad de las conservas vegetales

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha iniciado, a través de su página web, el trámite de audiencia e información pública del proyecto de real decreto que actualiza la norma de calidad de conservas vegetales. El objetivo es actualizar y simplificar la normativa actual para adecuarla a la nueva realidad productiva y ampliar la oportunidad de generar productos de larga duración como alternativa al carácter estacional y perecedero de la producción primaria. Además –inciden desde el Ministerio– se da respuesta a las nuevas demandas de los consumidores en materia de calidad, composición e información alimentaria, y se reconocen los avances tecnológicos de los diferentes sectores.

Se trata de una norma “ambiciosa”, que se articula en 23 secciones y abarca una amplia variedad de frutas, hortalizas, legumbres y setas. Permite la mezcla de materias primas e incorpora la elaboración de mermeladas de hortalizas. También introduce especificaciones diferenciadas para ciertos productos que no estaban contemplados en la norma vigente, como la piña, el brócoli y el maíz.

La propuesta clarifica el etiquetado con especial atención a las denominaciones de venta, formas de presentación y categorías comerciales, con lo que se mejora la información alimentaria proporcionada al consumidor. Así, se simplifican las categorías, y se establece una diferenciación entre “extra” y “estándar”, de forma que solo podrá lucir en el etiquetado la denominación “extra” si realmente cumple con los requisitos estipulados. Si no lo hace, el producto no llevará ningún apelativo al respecto. 

Por otro lado, el proyecto normativo introduce el concepto de esterilidad comercial para dar cabida a tecnologías innovadoras de fabricación, envasado y presentación, entre las que destacan las conservas “al vacío”. Por su parte, en las conservas “al natural” se prohíbe el uso de azúcar y aditivos, salvo los gases de envasado. Además, se amplían los tipos de almíbar para dar cabida a formulaciones con contenido reducido en azúcares añadidos, con o sin la adición de edulcorantes. Junto a ello, y en línea con otras normas recientemente actualizadas, se permite la utilización de vinagre elaborado a partir de cualquier producto agrario, lo que incluye el procedente de frutas, cereales, vinos, sidras u otros sustratos agrícolas fermentables.

Beneficios.- Inciden desde el Ministerio en que las conservas contribuyen a los hábitos alimentarios saludables en la población de todas las edades. Fáciles de usar, económicas y disponibles todo el año, contribuyen a una alimentación variada y equilibrada, rica en vitaminas, minerales y fibra. Su versatilidad y creatividad culinaria incrementa la diversidad gastronómica y complementa la dieta mediterránea, patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.

Además, son una herramienta clave en la lucha contra el desperdicio alimentario, porque aprovechan al máximo los recursos agrícolas, se elaboran en la temporada de máxima cosecha, alargan la vida útil de los alimentos durante meses o años y se utilizan productos con imperfecciones estéticas que serían descartables en el mercado. 

¿Quieres recibir nuestra revista por 30€ al año?