La buena gestión de los residuos en el comercio también es sostenibilidad

La Xunta aprobó en 2024 el Plan Sectorial de Gestión de Residuos Municipales de Galicia 2030

La buena gestión de los residuos en el comercio también es sostenibilidad

Probablemente la palabra más pronunciada y leída en los últimos tiempos sea sostenibilidad, un concepto que es también un modelo a seguir que se alcanza no sólo aprovechando adecuadamente el uso del agua, optimizando la energía o eliminando la utilización de distintos envases según los materiales con que estén hechos, sino que la adecuada gestión de estos recipientes que se desechan es también un pilar que contribuye y mucho al avance de una Galicia más circular, moderna y eficiente.

Precisamente con este objetivo la Xunta aprobó en 2024 el Plan Sectorial de Gestión de Residuos Municipales de Galicia 2030 que es el marco referencial para la adecuada planificación de gestión de residuos municipales en la CC.AA y que tiene como finalidad la prevención de la generación de residuos, la mejora continua de la recogida separada  y la recuperación de materiales; prioridades importantes para progresar hacia un modelo de gestión más adecuado y consolidando así los fundamentos de la economía circular. 

Pero en estos cambios de hábitos que cada vez se hacen más necesarios, deben participar casi por igual los establecimientos comerciales como los particulares y siempre el primer paso para una buena gestión de residuos se inicia antes de que éstos lleguen al colector; pero especialmente en el sector del comercio y la hostelería adquiere relevancia la separación correcta de cada remanente desde que se genera porque facilita el posterior tratamiento facilitando el aprovechamiento de los materiales que sean y reduciendo a la vez el impacto ambiental.

Destacamos el sector del comercio local porque diariamente es un generador de residuos vinculados a su actividad pero que habitualmente suelen ser cartón, materia orgánica, plásticos, restos vegetales, productos especiales que requieren también una gestión específica, deshechos textiles, etc. Todos estos residuos es fundamental identificarlos adecuadamente para su correcta segmentación desde el mismo origen. De todos ellos lo más habituales son el papel y cartón, los envases o los restos orgánicos y textiles; mientras que los más peligrosos son las pilas, baterías, lámparas, algunos equipos electrónicos, cartuchos de tintas, determinados aceites o productos químicos.

Esta distinción de cada residuo evita mezclar en una misma bolsa restos diferentes, los más comunes de los que conllevan mayor peligro o introducir en las recogidas selectivas aquellos residuos que no corresponden con la correcta separación según el material desechable. Todos estos sencillos pasos del procedimiento de buena gestión de residuos es una de las buenas prácticas que promueve la Xunta a fin de optimizar la economía circular que define estas actuaciones.

Pero para hacer más fácil, práctica   y comprensible esta gestión, la Xunta pone a disposición de empresas y profesionales el Sistema de Información de Residuos de Galicia (SIRGA)  que ofrece información específica sobre los residuos comerciales, sus diferentes flujos y las maneras de gestionarlos. Además, facilita un buscador de gestores de residuos y transportistas autorizados; incluyendo también una lista europea completa de residuos.

De esta forma y con estos sencillos procedimientos, separar correctamente no tiene por qué suponer ninguna complejidad para un negocio, dado que se trata de pequeñas decisiones organizativas -contar con recipientes adecuados o separar cada material en el mismo momento en que se genera- que facilitan la gestión posterior evitando equivocaciones. Porque el objetivo prioritario es identificar que residuo se está generando y como debe separarse. En esto consiste la buena práctica que debe hacerse de manera natural y diaria como parte de la organización habitual del establecimiento.

Pero además de consolidar una gestión de residuos correcta, este procedimiento también beneficia un mejor aprovechamiento de los materiales, con la posibilidad de ser reutilizados o reciclados. En definitiva, diferenciar los residuos y separarlos donde corresponde según el material es el primer paso para un mejor aprovechamiento de los recursos, un propósito sencillo pero importante donde el establecimiento marca su responsabilidad compartiéndola con sus clientes y consumidores. Porque una buena gestión de los residuos comienza, literalmente, en el lugar donde se generan.

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