Galicia afronta 2026 como el gran año del litoral

La asunción de las competencias sobre su costa es un hecho histórico que marca un antes y un después

Galicia afronta 2026 como el gran año del litoral

Galicia posee el litoral más largo de toda España. Son, en total, 2.555 kilómetros de costa, sumando los 1.659 de su perímetro costero, los 432 kilómetros que rodean sus cientos de islas e islotes y los 464 kilómetros de sus marismas y arenales. Un patrimonio natural y paisajístico de primer nivel sobre el que, desde el pasado verano, ya tiene plenas competencias en materia de ordenación y gestión. Es, más que nunca, el litoral de todos los gallegos y gallegas, un ecosistema (cientos, en realidad) que no sólo es fuente de riqueza a nivel pesquero y marisquero, pues sobre él pivota una cada vez más diversificada actividad turística con ramificaciones como el alojamiento, la gastronomía, los deportes náuticos, la recuperación de edificaciones históricas o la observación de aves, por citar solo algunas. 

Desde las Rías Baixas hasta la Mariña lucense, pasando por las Rías Altas y la Costa da Morte, Galicia cuenta con una de las zonas costeras mejor conservadas de España, con los acantilados más altos de Europa, playas recogidas dentro de las rías –ideales para un turismo familiar– y otras donde las olas atraen a los amantes del surf, un Parque Nacional, faros transformados en alojamientos únicos, sendas costeras con inmejorables vistas… a lo que se une un amplio patrimonio etnográfico y cultural que le otorga una personalidad única. 

Si bien la Xunta de Galicia lleva décadas regulando el litoral y desarrollando instrumentos de ordenación del territorio con una incidencia directa y notable sobre la franja costera, la aprobación de la Lei de Ordenación e Xestión Integrada do Litoral de Galicia (Loxilga) –ratificada este pasado verano– permite al Gobierno autonómico empezar a poner en práctica una serie de “medidas estratégicas” orientadas a mantener y mejorar su sostenibilidad ambiental, social y económica y proteger su propia fisonomía natural y humana.

A partir de la asunción de las plenas competencias, entre otras medidas, ya se han resuelto más de 600 expedientes tanto en zona de servidumbre de protección como en dominio público marítimo-terrestre (DPMT). Además, se han impulsado diferentes líneas de actuación para poner en valor la costa desde la triple perspectiva que establece la Loxilga para enfocar la gestión integrada del litoral: ambiental, social y económica. Por citar algunas de las más destacadas, la Xunta acaba de someter a información pública el primer Catálogo de bienes de valor cultural en el litoral de Galicia (con un total de 1.582 elementos identificados), que busca recuperar edificaciones existentes en la costa de especial valor arquitectónico, cultural e histórico. De ese total, la mayor parte (630) aparecen clasificados como de tipo arquitectónico; 392 son arqueológicos; 348 son etnográficos; 182 encajan en la categoría industrial; y 12 se califican como artísticos. A mayores, hay otros 18 bienes incluidos en el catálogo, pero pendientes aún de confirmar en cuál de los grupos se clasifican, ya que podrían encajar en varias tipologías. El periodo de información pública finalizó a principios de diciembre y cabe destacar que dos de cada tres alegaciones recibidas proponen incluir nuevos elementos en el catálogo, “una buena muestra del interés por preservar el patrimonio característico de la costa gallega”, proclaman desde la Xunta. 

Por otro lado, en virtud de la nueva Lei, el Gobierno gallego ha asumido de forma directa la gestión de las solicitudes de autorización de los ayuntamientos costeros para poder explotar servicios de temporada en sus respectivos municipios. Una de las novedades más significativas es que se fija un nuevo plazo de apertura para los chiringuitos de playa, que podrán operar de forma ininterrumpida entre el primer día de la Semana Santa (Viernes de Dolores) y el 31 de octubre de 2026, alargando así una temporada que, ayudada por la climatología de los últimos años, cada vez es más extensa.

Al respecto, la Xunta convocó un concurso de ideas para el diseño de un prototipo de chiringuito biosostenible que sirva de modelo a seguir y anime a unificar e integrar la estética de este tipo de establecimientos hosteleros en el entorno costero. “No se trata de uniformar, no queremos que todo sea igual ya que sería un error; lo que queremos es que el valor de cada terreno se vea realzado y eso se puede conseguir a través de arquitectura”, señala el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda. Se buscaban diseños que combinasen tradición y respeto por el medio ambiente, pero que, además, fuesen perfectamente desmontables, integrados en el paisaje, con una superficie no mayor de 70 metros cuadrados y cuyo coste no superase los 30.000 euros. 

Se presentaron 21 propuestas y entre ellas se eligieron tres ganadoras. El primer premio, dotado con 12.000 euros, fue para ‘Do mar ao furancho’, firmado por los arquitectos madrileños Emilio José Granda Caicedo y Santiago Ramos de Teresa. La propuesta se inspira en los astilleros de ribera y en la dorna como referente de embarcación tradicional, y emplea una paleta de colores similar a la utilizada para pintar los barcos. Además, propone reutilizar la madera vieja que se retira de las bateas, fomentando la economía circular y la sostenibilidad. 

El segundo premio fue para ‘Módulo, serie e litoral’, de Fernández Penedo Arquitectura, galardonado con 10.000 euros. En este caso, los arquitectos proponen un chiringuito inspirado en la carpintería de ribera, pero en el que el diseño está supeditado a la funcionalidad y la adaptabilidad al terreno. Finalmente, el tercer premio, dotado con 8.000 euros, fue para ‘Secadoiro’, firmado por Carlos Quintáns y Miguel Mosquera. 

La Xunta incide en que estos prototipos son “una orientación” que, en todo caso, busca respetar el lugar en el que el chiringuito esté situado “porque, de algún modo, explican lo que somos y cómo nos adaptamos al territorio”, señala Alfonso Rueda. En ese sentido, el presidente reconoce que “ahora mismo hay cosas bien hechas y cosas horribles, y hay que decirlo” por eso anima a los titulares de los establecimientos costeros a apostar por diseños que sean respetuosos con el entorno “bien construyéndolos desde cero, bien adaptando lo que ya tienen”. Para acompañarles en la tarea, el Ejecutivo gallego destinará este año un millón de euros a ayudas para fomentar que en estos establecimientos de temporada se empleen materiales reutilizables, reciclados, de bajo impacto ambiental o con certificación ecológica tanto en la instalación de estructuras, suelos y paneles como en los elementos de sombreado y protección solar, o en el mobiliario. También serán subvencionables actuaciones dirigidas tanto a la reducción y correcta gestión de los residuos, como al ahorro energético y de agua. Por último, se financiarán acciones que promuevan la accesibilidad universal mediante soluciones respetuosas con el entorno y la integración paisajística.

En lo que respecta a las cuantías, la ayuda podrá cubrir hasta el 50% del proyecto subvencionable, con una inversión mínima por solicitud de 1.500 euros y una ayuda máxima por proyecto de 10.000 euros. En el caso de la adaptación integral a los prototipos de chiringuito biosostenible del concurso de ideas, la ayuda podrá llegar hasta el 70% de la inversión subvencionable con una cuantía máxima de 20.000 euros.

En esta misma línea, la Axencia de Turismo de Galicia ha lanzado un paquete de ayudas al embellecimiento del litoral, dotado con 5 millones de euros, dirigidas a hoteles, campamentos de turismo, establecimientos de turismo rural y otras tipologías de alojamiento, además de restaurantes, cafeterías y bares. Las ayudas incluyen tres líneas de acción: una de eficiencia energética, otra de digitalización de recursos con potencial turístico y una tercera de mejora de la fachada del litoral. En la primera de ellas, la de eficiencia energética, se incluye la mejora de las instalaciones de iluminación para reducir el consumo de energía de los edificios completos, locales o partes del edificio destinado a establecimiento turístico tanto en lo que se refiere a la iluminación de espacios interiores como a la exterior ornamental y aparcamientos de vehículos al aire libre.

Dentro de la línea de digitalización de recursos turísticos se sufragarán gastos derivados de la transformación digital, de desarrollo de códigos QR para el ámbito turístico y también de herramientas digitales para conocer el destino antes de visitarlo; mientras que en la línea de mejora de fachada del litoral gallego, se incluyen actuaciones de revestimiento y/o pintado, renovación de las carpinterías o cerrajerías exteriores que supongan un impacto paisajístico a consecuencia del deficiente estado de conservación o de la tonalidad y/o la intensidad del color actual o renovación del acabado exterior de cubierta. Además, también cubrirán el revestimiento de los muros de cierre de la parcela donde se sitúa el establecimiento turístico realizados con ladrillo o bloques de hormigón y también los gastos de elaboración del proyecto de obra y honorarios y costes de la dirección facultativa de las actuaciones. 

Al respecto, el director de Turismo, Xosé Merelles, anima a los propietarios de establecimientos de alojamiento y restauración a que soliciten estas ayudas que también persiguen concienciar en la necesidad de conservación, “apostando por su rehabilitación y destacando su valor como reclamo turístico, al tiempo que promueven la gestión sostenible desde los destinos potenciando el territorio litoral”.

En este mismo ámbito, y en el marco de la Loxilga, la Xunta trabaja en la puesta en marcha de una Red de establecimientos turísticos del litoral a través de la identificación de edificaciones preexistentes y con potencial en este sector y de la definición de las condiciones que deben reunir estas construcciones para poder integrarse en la nueva red. 

Camiño do Litoral

Otra de las acciones que comenzarán a tomar forma este 2026, a partir de la asunción de las competencias plenas sobre la costa por parte de la comunidad autónoma, será el diseño del Camiño do Litoral, que permitirá ir desde Ribadeo hasta A Guarda a pie, y en bicicleta hasta Tui, con toda la información unificada y disponible para los interesados en una aplicación informática. Los primeros pasos ya se han dado, a través de la firma de un convenio de colaboración entre la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático y la Axencia Turismo de Galicia —por importe de 200.000 euros— que incluye distintas acciones como la supervisión, validación y modificación, en su caso, de la propuesta de trazado definitivo de la senda, la elaboración del proyecto técnico de señalización normalizada, la licitación de la ejecución e instalación de la señalización —prevista en el primer trimestre de este año— y el control del cumplimiento de su correcta ejecución e instalación. Con la señalización de las sendas que componen el Camiño do Litoral “se potenciará la oferta turística náutica y costera de Galicia” a la vez que se promueve “un turismo sostenible a través del conocimiento del paisaje y el contacto con la naturaleza y el entorno marino”, apunta el director de Turismo, Xosé Merelles.

La previsión es que el Camiño do Litoral –que formará parte de la futura Red de sendas del litoral de Galicia– cuente con 52 etapas que suman más de 1.300 kilómetros, convirtiéndose en la antesala de otras actuaciones que el Ejecutivo gallego está preparando de cara al próximo Xacobeo 2027. El fin último, según inciden desde la Xunta, es que se trate de un camino “vivo, que permita disfrutar, a pie o en bicicleta, de la costa gallega y conocer los tesoros que esconde”. Unos tesoros que este año que acaba de empezar serán más protagonistas que nunca. 

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